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Jueves 05 Mayo 2016

Mujeres se abren paso en la Ingeniería derribando mitos y discriminaciones

Si bien siguen siendo minoría en esta área, su capacidad de desarrollar múltiples tareas a la vez y su trabajo meticuloso son ventajas al momento de estudiar una Ingeniería y desarrollarse profesionalmente en este ámbito.

En 1919 se tituló la primera mujer que estudió Ingeniería en Sudamérica. Fue la chilena Justicia Acuña Mena, quien era la única alumna en esa Facultad en la Universidad de Chile. En honor suyo, el Colegio de Ingenieros entrega una distinción cada dos años a una ingeniera destacada en el ejercicio de su profesión.

Casi cien años han transcurrido desde que esta emblemática profesional iniciara su carrera en que destacó como ingeniera calculista en la Empresa de Ferrocarriles del Estado. Muchos han sido los avances del género femenino desde esa época, pasando por la obtención del derecho a sufragio y la incorporación cada vez más numerosa a la fuerza laboral, no obstante, en esta disciplina aún ellas son minoría.

De acuerdo a las estadísticas del Servicio de Información de Educación Superior (SIES), el 51,9% de la matrícula total del sistema en el año 2015 correspondió a mujeres. El porcentaje considera a los estudiantes de centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades. Pero si nos centramos exclusivamente en la matrícula en el área de Tecnología, el número de mujeres asciende a 82 mil, en cambio los hombres que cursan alguna carrera de esta área llegan a 276 mil. Es decir, las mujeres son todavía menos de un tercio de los hombres en estos programas vinculados fuertemente al sexo masculino.

Una desproporción que impide contar con un aporte femenino más relevante en los diversos ámbitos de la Ingeniería donde ellas podrían realizar valiosas contribuciones.

Claudia-Fuentes-USS“En el mundo laboral una de las características más valoradas de las mujeres es la capacidad de enfrentar varios desafíos de manera simultánea, es decir, la polifuncionalidad, la preocupación por los detalles, empatía y rigurosidad en el trabajo realizado. Por otra parte, las mujeres destacan por su capacidad de aprender y traspasar sus conocimientos”, comenta Claudia Fuentes Neira, directora de la Escuela Plan Común de Ingeniería de la Universidad San Sebastián.

La académica sostiene que esas características tan propias del género femenino son altamente valoradas en el mundo ingenieril.

Paola-Burdiles-USSSu colega Paola Burdiles González, directora de Plan Común Ingeniería USS, agrega que las mujeres se caracterizan “por la minuciosidad, por tener un liderazgo distinto al tradicional, poseen por naturaleza carisma, resultan ser más analíticas, empáticas y empíricas, características que a la hora de poner en la mesa la elección: hombre o mujer para labores del ámbito ingenieril, se resuelve sumar a una mujer”.

Agrega que basada en su experiencia y en los distintos roles que ha cumplido, “no ha sido causalidad que la gran mayoría de mis equipos haya estado conformado por mujeres, centrando la elección en perfiles que es fácil detectar: foco en el trabajo bien hecho, compromiso, empatía, pulcritud, entre muchos aspectos ligados con habilidades que desde lo innato se desarrollan con facilidad en una mujer”.

Multitareas

Si bien ellas están capacitadas para cumplir un buen papel en cualquiera de las ramas de la Ingeniería, la carrera de Ingeniería Civil Industrial está entre las 15 preferidas por las mujeres, según datos de mifuturo.cl. “De hecho, por las características atribuibles a las mujeres, es pertinente pensar que en las áreas de gestión debieran tener un desempeño destacado”, comenta Claudia Fuentes.

Paola Burdiles complementa que aquellas que eligieron bien la especialidad ya sea Industrial, Civil, Biotecnología u otra, por pasión o por rentabilidad en el corto plazo, “es esperable que vuelquen todo su esfuerzo por tener un buen desempeño. Aspectos como logística, manejo de personas, jefaturas intermedias y altas direcciones son labores o roles que desarrollan sin mayor inconveniente. A poco andar las mujeres asumen como propio el concepto multitasking, posicionándose por su capacidad de hacer bien múltiples tareas a la vez”.

Debido a factores sociales y culturales, la Ingeniería sigue siendo un camino más natural para los hombres, mientras ellas copan los cupos de carreras ligadas a Educación y Salud.

Claudia Fuentes sostiene que aquello puede deberse al respaldo familiar que se les otorga a los varones cuando optan por estas carreras y también a la discriminación social.

En relación al contexto cultural, Paola Burdiles comenta que, a diferencia de los varones, la mujer en el día a día debe validar sus competencias y habilidades, en un campo en que hasta hace un par de décadas era netamente diseñado para varones.

No obstante, paulatinamente la incursión femenina en este ámbito crece. “La evidencia la tenemos en nuestra facultad, el año 2003 eran 4 mujeres entre 60 varones, hoy la razón es en promedio 10 mujeres en un curso de 45 estudiantes de primer año”, ejemplifica Paola Burdiles.

Hay que sumar al análisis el factor económico, vinculado a la remuneración. “Según Conexión Ingenieros, en sus estudios comparativos 2013-2015, los hombres con estudios superiores en cualquier Ingeniería Civil, al 2013 percibían un 30% más de remuneración que una mujer en el mismo cargo. La realidad al 2015 ha disminuido en 6% promedio”.

Facilidad para matemática

Otra duda es si las mujeres tienen las habilidades para estudiar carreras que incluyen asignaturas de alta complejidad como cálculo, física y química. Al respecto, Claudia Fuentes indica que, según estudios del Mineduc, en general los hombres presentan mejor rendimiento en los cursos de Matemática en la educación básica y media, “pero de acuerdo a mi experiencia y lo que he observado en la educación superior, las mujeres son tan buenas estudiantes como los hombres”.

santibañez_marcosPara el Doctor en Ciencias Fisiológicas Marcos Santibáñez, académico de la carrera de Medicina de la U. San Sebastián el entender y comprender la existencia de pruebas científicas que puedan avalar diferencias en la capacidades cognoscitivas por género ha sido una pregunta que abarca aristas sociales, culturales y biológicas. “En la década de los 70 las psicólogas Eleanor Maccoby y Carol Jacklin determinaron que en la mayoría de los procesos u/o capacidades intelectuales entre hombres y mujeres en Estados Unidos no existían grandes diferencias, sin embargo ellas encontraron que aparentemente los hombre poseen capacidades matemáticas y espaciales más fuertes y las mujeres muestran mayores habilidades verbales. Este estudio tuvo tal aceptación que se citó hasta mediados de los 90 como prueba psicológica de las diferencias intelectuales por género”, comenta Santibáñez.

Sin embargo, estudios recientes y en especial el de Janet S. Hyde y Janet E. Mertz realizado en 86 países considerando diferencias culturales, sociales , económicas , raza y religiosas y publicado en “Proceedings of the National Academy of Science (PNAS)” con el título Gender, culture , and mathematics performance, demostró que no existe evidencia de alguna diferencia biológica por género en la habilidades matemáticas mostrando que en algunos países las habilidades son aparentemente iguales entre géneros. “Así las diferencias observadas por sexo sobre las capacidades matemáticas se encuentran más relacionada con ciertas características socioculturales para el desarrollo adecuado de las habilidades antes mencionadas”, concluye el académico.

En opinión de Paola Burdiles no hay diferencias. “Eso es parte del mito urbano, una sociedad donde la educación estaba diseñada para varones ya es parte del pasado”. De esta forma la apatía frente al contenido matemático no se fundamenta en el contenido propiamente tal sino que en la forma de transmitir este conocimiento. Así queda claro que mujeres y hombres se pueden desempeñar por igual, y complementándose, en un área que en el pasado fue tan propia de los varones como la Ingeniería.

Prensa USS