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Viernes 15 Abril 2016

Analice todas las variables antes de comprar a crédito

Tanto consumidores como empresas son agentes económicos optimizadores, por lo tanto, cada uno busca su propio beneficio. El banco o casa comercial gana con el cobro de intereses, por lo que le interesa que el cliente demore en pagar su deuda.

 

karin-bravo-fray-001Como consumidores tenemos acceso a un sinnúmero de posibilidades de crédito en distintas casas comerciales e instituciones financieras. Este acceso en algunos casos ni siquiera exige contar con un ingreso permanente, sino que basta con que la persona cumpla con ciertos requisitos como ser estudiante de educación superior o dueña de casa.

El problema de este acceso que se ha vuelto algo universal, es que personas con escasa cultura financiera tienen posibilidad de comprometer mucha deuda, que muchas veces termina en sobreendeudamiento y, en casos más graves, en morosidad financiera.

El problema de este acceso que se ha vuelto algo universal, es que personas con escasa cultura financiera tienen posibilidad de comprometer mucha deuda.

En el XI Informe de Deuda Personal y Deudores Morosos, realizado por la Universidad San Sebastián en alianza con Equifax, se muestran interesantes cifras respecto a la cantidad de morosos que pertenecen a los tramos de edad más jóvenes, esto es entre 18 a 24 y 25 a 29 años. Dado que este informe tiene datos comparativos desde diciembre de 2012, se ha observado que hay una gran cantidad de morosos jóvenes que han reingresado al reporte de morosidad financiera después de ocurrido el “borronazo” de DICOM, tal como se observa en la tabla siguiente.

 

morososFuente: XI Informe de Deuda Personal y Deudores Morosos, diciembre 2015. USS-Equifax

Se trata, en muchos casos, de estudiantes que aún cuentan con pocos ingresos permanentes, pero que por pertenecer a la educación superior se les permite acceder a tarjetas de crédito de casas comerciales o cuentas corrientes bancarias con tarjetas asociadas. Por tanto, si estos jóvenes no son cautos en el nivel de deuda que comprometen, fácilmente en un par de meses caen en morosidad ingresando a este reporte. Lo mismo ocurre con aquellas mujeres que son “dueñas de casa”, sin un ingreso fijo, pero que sí pueden acceder a crédito comercial con el retail.

Si los jóvenes no son cautos en el nivel de deuda que comprometen, fácilmente en un par de meses caen en morosidad ingresando a este reporte. Lo mismo ocurre con aquellas mujeres que son “dueñas de casa”, sin un ingreso fijo, pero que sí pueden acceder a crédito comercial con el retail.

Algunas recomendaciones

El acceso a tarjetas de crédito permite que los consumidores accedan a productos y servicios que, si se vieran obligados a cancelar al contado, no podrían acceder. Hay muchas ofertas y promociones asociadas a la utilización de tarjetas de crédito, que evaluando de manera correcta (análisis costo-beneficio) nos permiten definir si utilizarla o no. Por ello, antes de endeudarse mediante las tarjetas de crédito los consumidores deberían conocer lo siguiente:

  • Cada vez que compre al crédito, debe asumir que existe un costo, que corresponde a los intereses que le cobrará la casa comercial o banco.
  • Además de los intereses, las tarjetas de crédito cobran otros conceptos: gastos de administración y/o mantención de la cuenta, y algunos contratos también indican el pago de un seguro de desgravamen.
  • Cuando compre a crédito, consulte el valor de la cuota y el total del crédito, que es lo que finalmente debe desembolsar. Esta información, junto al CAE (Costo Anual Equivalente) deben ser entregadas obligatoriamente por la casa comercial o banco.
  • Analice si el producto o servicio que está comprando amerita un gran número de cuotas. Por ejemplo, es lógico pensar en comprar un televisor en seis cuotas, ya que es difícil para una familia común adquirirlo al contado, y además, es un bien duradero. Sin embargo, comprar el pedido del supermercado en seis cuotas implica estar pagando por seis meses lo que la familia consumió en el primer mes.

Promociones y más

  • Existen promociones de las casas comerciales y bancos que ofrecen sistemas con tres cuotas precio contado, o seis cuotas sin interés. Si bien el interés efectivamente no se aplica, sí procede el cobro de los costos de mantención y otros seguros, según corresponda.
  • Cuando ofrecen el pago de un “monto mínimo”, el saldo impago de la cuota generará intereses.
  • Es común observar las promociones y regalos al utilizar las tarjetas de crédito, pero en algunos casos el regalo se termina pagando en el valor cuota.
  • Aprenda a usar las tarjetas de crédito, concentrando las deudas en una o un par de ellas. Esto debido a que cuando utiliza muchas de las tarjetas, cada una le cobrará sus propios costos de mantención, aumentando el monto total a pagar por este concepto.
  • Concentrar las deudas en una sola tarjeta, permite también aprovechar los beneficios de fidelización que ofrece, generalmente reflejado en canje de puntos, que se transforman en pesos para rebajarlos en otro producto, o alternativas de regalos o promociones similares.
  • Aproveche los beneficios de comprar en una cuota, ya que esta opción no cobra intereses. Usted puede ganar hasta 45 días de plazo mediante este sistema, pagando sólo los costos de mantención. Por ejemplo, si su fecha de pago es el 30 de cada mes, la empresa factura la cuota mensual aproximadamente el día 15. Si usted compra el 16 de marzo, tendrá hasta el 30 de abril para pagar la cuota, sin intereses de por medio.

Cabe recordar que tanto consumidores como empresas son agentes económicos optimizadores, y cada uno buscará su propio beneficio. La empresa gana con el cobro de intereses, por lo que le interesa que el cliente demore en pagar su deuda. En cambio, al consumidor le conviene salir lo más rápido posible de ella, pagando al día y en la menor cantidad de cuotas posibles.

Karin Bravo Fray
Académica Ingeniería Comercial
Universidad San Sebastián

Vea el artículo en Diario Concepción.