Lactancia y Covid 19, amamantar en pandemia

31 de julio de 2020

La pandemia le ha dado un respiro al planeta y, con mayor fuerza, la lactancia materna tiene una acción protectora para la salud y desarrollo integral de nuestros niños.

Lactancia y Covid 19, amamantar en pandemia

Todos los años, entre el 1 y 7 de agosto, se celebra a nivel mundial la Semana de la Lactancia Materna. Este año el lema es “Apoye la lactancia materna: por un planeta más saludable”. Los objetivos son informar a las personas sobre la relación entre la lactancia materna y el medio ambiente/cambio climático, anclar la lactancia materna como una decisión climáticamente inteligente, comprometerse como individuos y organizaciones e impulsar acciones para mejorar la salud del planeta y de las personas a través de la lactancia materna.

katty-pobleteHoy, este lema tiene una especial relevancia pues la pandemia le ha dado un respiro al planeta y, con mayor fuerza, la lactancia materna tiene una acción protectora para la salud y desarrollo integral de nuestros niños. Estamos en una crisis sin precedentes, donde los derechos de las mujeres que van a parir se han visto vulnerados, por eso resulta fundamental tomar decisiones a la luz de la evidencia científica.

En ese sentido, solo en caso de que la madre con Covid-19 se encuentre gravemente afectada sintomáticamente y no disponible, se podría indicar leche de fórmula al recién nacido. En ninguna otra circunstancia ambos debiesen ser separados ni interrumpida la lactancia.

Los protocolos a nivel mundial son claros: son mayores los riesgos de ser separados que los beneficios innumerables que traen a corto y largo plazo el contacto piel a piel y la lactancia durante las primeras horas de un recién nacido.

En Chile, los protocolos refieren que una madre con Covid-19 puede amamantar con una buena higiene de manos y mascarilla, procurando en los momentos en que no lacta mantener una distancia de 1,8 metros (cuna a los pies de la cama). Sin embargo, sabemos que esto en el hogar será muy difícil, más aún cuando el hábitat natural de los recién nacidos es el calor de su madre, pues recordemos que los pechos no solo son una fuente de alimentación, sino también de contención, de amor, de seguridad y de protección.

Las madres, valientes mujeres, saben que están viviendo un ambiente hostil, ha sido difícil, pero deben confiar en la capacidad de su cuerpo, en el poder de su leche y su lactancia. Si necesitan ayuda que no olviden la importancia de la red más cercana y que las asesoras de lactancia podemos acompañarlas en el proceso.

Katty  Poblete Cretier
Académica de Obstetricia
Universidad San Sebastián