¿Conoces la importancia del caracol de jardín?

21 de enero de 2019

El caracol de jardín tiene un importante rol en el ecosistema, formando parte basal de las cadenas alimentarias, siendo el eslabón entre las plantas y los carnívoros.

caracol

Los caracoles de tierra son moluscos, del grupo de los Gastrópodos y se caracterizan por tener concha espiralada. La Dra. María José Parra, directora del Departamento de Ciencias Biológicas y Químicas de la Facultad de Medicina y Ciencia de la Universidad San Sebastián, sede Concepción, explica que Helix aspersa es la especie más conocida a nivel doméstico. En Chile, esta especie de caracol es la de mayor abundancia y se presenta en estado silvestre en jardines, huertos y viñas entre las regiones de Valparaíso y de Los Lagos. “Es nativo de las zonas mediterráneas de las costas de España y Francia. Mide normalmente de 3 a 4,5 cm. de diámetro en la adultez; llega a tener de dos a cuatro desoves por año y con postura de hasta 90 huevos. Su peso promedio llega a los 10 gramos”, detalla.

LM.J.Parraa experta agrega que “tiene su cuerpo dividido en tres partes: la cabeza, donde tiene dos protuberancias carnosas en cuyos términos están ubicados sus ojos (cachitos); la piel, que es muy musculosa y que tiene una especie de mucosidad que ayuda a que se pueda desplazar más fácilmente; y la masa visceral, donde se encuentran sus órganos vitales, protegidos por un caparazón que también les sirve para esconderse cuando algún peligro acecha”.

Los caracoles de jardín tienen hábitos nocturnos. Realizan la mayor parte de sus actividades durante la noche o muy temprano en las mañanas. Sin embargo, si llueve es común verlos durante el día.  En general, los caracoles de jardín son herbívoros y poseen una estructura para triturar el alimento denominada rádula. Encuentra su alimento en árboles frutales, vegetales, cereales, flores y corteza de árboles, pero ocasionalmente añade a su dieta materia orgánica en descomposición. “Debido a que frecuenta los terrenos de cultivo, jardines y macetas para alimentarse, se le suele considerar una plaga indeseable, ya que el daño a nuestras plantas puede ser considerable”, puntualiza la Dra. Parra.

Sin embargo, advierte la experta, “el caracol de jardín tiene un importante rol en el ecosistema, formando parte basal de las cadenas alimentarias, siendo el eslabón entre las plantas (productores primarios) y los carnívoros (consumidores). En palabras más sencillas, el caracol es alimento para otros animales: aves como el zorzal y de pequeños insectívoros como el erizo de tierra”.

Otra función ecosistémica importante la realizan en el suelo, ya que su desplazamiento permite la aireación, formación y fertilización de este, algo parecido a lo realizado por las lombrices de tierra.

Desde épocas pretéritas es sabido del consumo de caracoles de tierra, los antiguos griegos y romanos lo apetecían y era un plato conocido en sus mesas, no solo por sus características gastronómicas sino porque también se le atribuían diversas propiedades terapéuticas. “En la actualidad es de uso común y alta demanda por parte de habitantes europeos, principalmente de zonas que comprenden países como Francia, España e Italia, igualmente Alemania y Suiza; inclusive se pueden agregar algunos de otras regiones como Japón y Estados Unidos”.

Helix aspersa, se considera un producto gastronómico de excelencia y uno de los más requeridos en los mercados internacionales debido a su calidad. “La cotización del caracol incrementa de año en año, señal clara de un constante y creciente mercado. Dietéticamente, la carne de caracol posee una ventaja indiscutible en comparación con las demás carnes, pues ésta no contiene colesterol, lo que le otorga un valor nutricional más elevado si se consideran todas las nuevas tendencias culinarias y alimenticias”, agrega Parra.

Finalmente, la baba de caracol presente en cremas, lociones humectantes y geles ha generado un rápido y gran negocio cosmético, esto último, gracias a los componentes químicos de la baba de caracol que poseen propiedades cicatrizantes, antisépticas, lubricantes y regeneradoras de la piel.