Vegetarianos y veganos deben contar con asesoría nutricional

10 de mayo de 2018

Para evitar déficits de vitamina B12 y D, hierro y proteínas, las personas que excluyen de su dieta todos o algunos alimentos del reino animal deben tomar ciertos resguardos.

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Por moda, valores o en la búsqueda de una alimentación más saludable, cada vez  más personas eliminan ciertos productos de su dieta como las carnes, huevos y leche. Si bien es una opción válida, se requiere la asesoría de un nutricionista para evitar déficits.

La Asociación Americana de Nutricionistas dice que las alimentaciones vegana (sin alimentos de origen animal), lacto-vegetariana (sólo lácteos y derivados) y ovo-lacto-vegetariana (huevo, lácteos y derivados) bien planificadas son apropiadas en todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo y la lactancia. Pero la misma organización recomienda que en situaciones especiales como en embarazadas, nodrizas, niños y adolescentes, es imprescindible la asesoría de un especialista en nutrición.

jessica-fuentesLa nutricionista Jessica Fuentes, directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad San Sebastián, sede Concepción, dice que muchos estudios muestran que la alimentación vegetariana proporciona efectos beneficiosos, por ejemplo, la disminución del índice de masa corporal, del colesterol LDL y del nivel de glicemia, al ser comparados con la población omnívora.

La académica puntualiza que investigaciones realizadas en niños ovo-lácteo vegetarianos mostraron un crecimiento idéntico al de niños que recibían una alimentación omnívora. No obstante, no ocurrió lo mismo con los niños veganos, ya que éstos tenían una talla más baja y eran más delgados.

Deficiencia de vitamina B12

La académica indica que es importante determinar por qué una persona realiza el cambio de alimentación. “Se ha encontrado una asociación entre los trastornos de la alimentación y la adquisición de una dieta vegetariana, entonces, se recomienda que un profesional clínico realice una anamnesis detallada del porqué se cambió de hábitos alimentarios, especialmente en los adolescentes”.

La experta sostiene que uno de los factores adversos y preocupantes que pueden ocurrir -sobre todo cuando no se realiza con supervisión de profesionales de la salud- es la deficiencia de vitamina B12. “Hasta hace unos años se asumía que solo los veganos hacían deficiencia de esta vitamina, sin embargo, un meta análisis con distintas dietas vegetarianas, encontró que los vegetarianos, independientemente del tipo de dieta, características demográficas, lugar de residencia y edad, presentaban deficiencia de B12”.

La deficiencia de esta vitamina a largo plazo produce anemia megaloblástica, lo que conduce posteriormente a un aumento del nivel de homocisteína, sustancia que favorece el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cerebro vasculares. “Estudios han observado que hay deficiencia en mujeres embarazadas y con aumento del nivel de homocisteína y que entre el 25% al 86% de los niños vegetarianos hacen deficiencia de esta vitamina, siendo mayor en los veganos que en los vegetarianos”, puntualiza Fuentes.

Los recién nacidos de madres veganas nacen con niveles de B12 marginales, lo que podría producir efectos metabólicos graves en el niño, indica. Añade que se recomienda que la mujer embarazada vegana o vegetariana se suplemente con esta vitamina durante su embarazo y lactancia. “De esa forma entregará la cantidad suficiente de esta vitamina evitando que se generen estas manifestaciones neurológicas graves en el recién nacido. Si la madre no da lactancia, se aconseja utilizar fórmulas infantiles de soya modificadas y asimiladas a la leche materna, ya que a estas fórmulas se les ha agregado esta vitamina y además metionina para mejorar la calidad de esta proteína vegetal”.

Proteína de buena calidad

Otro tema que preocupa es la menor o muy baja ingesta de proteínas de buen valor biológico. Aquello afecta tanto a niños como a adultos. “La calidad de la proteína está asociada al perfil de aminoácidos que esta contenga. Es así como la proteína de mejor calidad es la de origen animal (huevo, lácteos y carnes en general). La proteína de las leguminosas es deficiente en un aminoácido llamado metionina, pero si este es aportado como mezcla, su calidad es comparable con las de origen animal. Es así que al agregar un cereal (arroz, fideos o semillas) se mejora su calidad”, dice la académica.

Ejemplifica que el consumo de porotos con choclo, garbanzos con sésamo o lentejas con chía es una excelente fuente de proteínas de buen valor biológico en las dietas vegetarianas.

Riesgo de fracturas

Jessica Fuentes dice que se ha observado que la densidad mineral ósea y el riesgo de fracturas son similares entre los niños ovo-lácteo vegetarianos y los omnívoros. Sin embargo, en niños y adolescentes veganos hay una menor densidad mineral ósea, por consiguiente un mayor riesgo de fractura asociado al bajo consumo de calcio.

Es importante señalar que hay diversas verduras, frutos secos o leguminosas que son ricos en calcio, por ejemplo brócolis, espinaca, almendra, porotos, entre otros. No obstante, por contener oxalatos la absorción de este mineral es deficiente.

En el caso de la  vitamina D, es esencial para la retención del calcio en los huesos y su fuente principal es la luz solar. “Los estudios mencionan que una latitud mayor a 40º, incrementa el riesgo de deficiencia de esta vitamina. En Chile, por su ubicación geográfica, especialmente en la zona sur del país (Coyhaique 45º), se ha observado deficiencia esta vitamina. Es por ello que el Ministerio de Salud como medida de prevención, recomienda su suplementación en todos menores de un año del país”.

Hierro

Otro aspecto que se debe considerar es el consumo de hierro. A pesar de que los veganos y vegetarianos consumen principalmente hierro no hemínico (presente en verduras de hoja verde) que es de menor biodisponibilidad que el hierro hemínico proveniente de las carnes rojas, no es frecuente encontrar deficiencia de nutriente en estas personas. Eso porque el consumo de alimentos ricos en vitamina C (frutas y verduras), favorece la absorción de este tipo de hierro contenido en los cereales, legumbres, frutos secos, semillas y contrarresta los efectos inhibidores de los fitatos sobre este mineral.

La directora de Nutrición y Dietética de la USS enfatiza que “la recomendación es que si se toma la decisión de seguir este estilo de alimentación se debe solicitar asesoría a profesionales de la salud con experiencia en nutrición y alimentación, que ayude a implementar correctamente la nueva alimentación y prevenir los riesgos en la salud que podría ocasionar una alimentación desequilibrada”.