Berries ocupan lugar de honor

16 de diciembre de 2020

La evidencia científica realza los beneficios del consumo de berries debido a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y estimulantes del sistema inmune.

Berries ocupan lugar de hionor

Se acerca el verano y, junto con las altas temperaturas, surge una gran variedad de frutas de estación que llenan de color y sabor nuestras mesas. Encontramos frutas como sandía, melón, frutillas, cerezas, arándanos, moras, piña, mango y chirimoya.

Elizabeth Sánchez USSSi bien todas son buenas para la salud, la evidencia científica realza los beneficios del consumo de berries debido a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y estimulantes del sistema inmune, lo que ayuda a prevenir el daño celular (propio del envejecimiento) y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, cáncer y enfermedades neurológicas.

Los berries, frutas jugosas, redondeadas, de colores vivos, dulces o agrias y que no tienen hueso, aunque pueden presentar semillas, además de antioxidantes, cuentan con un alto contenido de agua y fibra que favorece la saciedad, ayuda a regular el tránsito intestinal y a estabilizar los niveles de glicemia.

La porción de consumo varía entre cada fruta del grupo de los berries (arándanos, frambuesas, moras y frutillas). Por ejemplo, para los arándanos, frutillas y frambuesas la porción equivale a una taza (de 200 cc.) versus la porción de consumo de la mora que corresponde a media taza.

Es importante destacar que, si queremos conservar al máximo las propiedades saludables que poseen los berries, debemos preferir su consumo en forma natural, evitando la elaboración de jugos y cocción debido a que se puede ver reducida la cantidad de antioxidantes y de fibra.

Esta última consecuencia cobra gran importancia, sobre todo para las personas diabéticas, debido a que la alteración o reducción en los niveles de fibra de un alimento repercute directamente en el índice glicémico que tiene -aumentándolo-, lo que genera un incremento mayor y más rápido en los niveles de glicemia, lo que podría ser un efecto no deseado en el control metabólico de su condición.

Elizabeth Sánchez Novoa
Académica de Nutrición y Dietética
Universidad San Sebastián