Pobreza: Una mirada humanizadora para luchar contra otra pandemia

17 de octubre de 2020

El Covid-19 es hoy, la mayor amenaza en la lucha contra la pobreza que es otra de las grandes pandemias del mundo globalizado.

Pobreza: Una mirada humanizadora para luchar contra otra pandemia

Sin duda que los objetivos del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora este 17 de octubre, coinciden plenamente con los fenómenos globales que estamos viviendo actualmente, como es el caso del cambio climático y la demanda de mayor justicia social. De acuerdo a estimaciones realizadas por el Banco Mundial, a nivel global 71 millones de personas podrían caer en la extrema pobreza este año, a raíz del Covid-19 y la cifra superaría los 800 millones de personas en todo el planeta.

En América Latina existe preocupación e incertidumbre no sólo por el nivel de empleo y los ingresos, sino también por la salud, el suministro de alimentos, la discriminación racial y de género, el hacinamiento y el acceso a la educación. Según la Organización de Naciones Unidas, el hambre, la pobreza y la desigualdad, constituyen una combinación mortal para el continente americano.

Sostenibilidad social y bien común

AbedrapoJaime Abedrapo, director de la Escuela de Gobierno de la Facultad de Derecho y Gobierno y director Nacional de Administración Pública de la Universidad San Sebastián, afirma que es tiempo de cambiar la mirada, a partir de algo tan básico, como el hecho de reconocer “lo frágil que somos en tiempos de pandemia. El Covid-19 ha acelerado los procesos de reflexión y de giro de conciencia, para darle sentido a nuestra vida en comunidad, al rol de la economía y a cómo la política tiene que articular las reales necesidades de sostenibilidad social y medio ambiental”.

En ese sentido, sostiene que se está redefiniendo el rol del Estado y a su juicio, “la economía social de mercado genuina puede dar una respuesta en tiempos difíciles. Es necesaria una visión más regulatoria del Estado y ver cómo puede activar de mejor manera la protección del bien común y en materia de salud, seguridad y educación”.

La legitimidad y la forma de entender las soluciones está cambiando y surgen como ejes principales el resguardo del medio ambiente y cómo enfrentar el desamparo y desabrigo de nuestra sociedad en momentos complejos. Esto determina cómo y hacia dónde deben apuntar las políticas públicas. El académico asegura que para erradicar la pobreza también hay que manifestar una mayor preocupación por la infancia vulnerable, “aquella con escasa protección familiar y acceso a salud y educación de calidad. Lo que hay que cambiar es la realidad de los descartados, como diría el Papa Francisco”.