Que el 2021 sea el año de la participación

04 de enero de 2021

No hay que olvidar que mientras el proceso constituyente sigue su curso, Chile y su institucionalidad necesitan más que nunca de una alta participación ciudadana.

Que el 2021 sea el año de la participación

Sin duda alguna, el año 2020 será recordado por diversos acontecimientos y, por supuesto, por la pandemia que nos ha obligado a cambiar nuestras formas de relacionarnos, estudiar, trabajar y recrearnos.

Sin embargo, en lo que respecta a la participación política, el año que nos deja pasará a los anales de la historia como aquel en que, por primera vez, desde que se instauró el voto voluntario, se logró superar el umbral del 50% de compatriotas participando de una elección.

Lucas Serrano 2 USSEste gran hito, que se consiguió en el plebiscito del 25 de octubre, parece ser una pequeña luz de esperanza entre la pandemia y la crisis social y económica que enfrentamos como país. Mal que mal la consulta constituyente logró despertar un interés ciudadano en los asuntos públicos que hace décadas no veíamos. Recordemos que en la ocasión votaron más de siete y medio millones de electores, correspondientes a poco más del 50% del padrón.

No obstante, si miramos otros procesos eleccionarios menores que ocurrieron este año, como las distintas primarias o las elecciones de partidos, nos encontramos con un panorama bastante más desalentador que el anteriormente descrito. Esto ha llevado a que muchos planteen que el plebiscito no fue más que la excepción a la regla y que la participación política formal en nuestro país sigue en decadencia como ha quedado demostrado en innumerables procesos en los últimos años.

Bajo esa lógica, parece ser cierto que la consulta de ingreso a la ruta constituyente se posicionó en la ciudadanía como un proceso distinto y único, que revestía una mayor importancia que las clásicas elecciones a las que ya estábamos acostumbrados.

Lo complejo es que precisamente el año venidero será el período con más elecciones a cargos públicos de nuestra historia, por nombrar solo una tendremos la inédita elección de gobernador, y exclusivamente una de esas elecciones tiene estrecha relación con el proceso constituyente. Esto, sin duda, debería despertar nuestra preocupación, ya que, aun cuando el camino a una nueva constitución sea importante, no hay que olvidar que mientras ese proceso sigue su curso, Chile y su institucionalidad necesitan más que nunca de una alta participación ciudadana.

Dado el descontento social y la desaprobación de nuestra clase gobernante, hoy es trascendental que nuevos aires y nuevos votantes participen de los procesos eleccionarios tradicionales a los cuales muchos han sido reacios, más si hoy como país queremos oxigenar nuestra política.

Por eso, es importante que entre todos transformemos el  2021 en el año en que, a pesar de las circunstancias, la ciudadanía chilena se vuelque en masa a las urnas. Por eso es importante que cada uno de nosotros combatamos la precaria educación cívica a la que fuimos expuestos recalcándole a nuestra familia y amigos la importancia de no restarse de estos procesos.

Lucas Serrano Barraza
Director de Administración Púbica Advance
Universidad San Sebastián