Tenemos que revalorizar social y comunitariamente la educación inicial

05 de enero de 2021

El Consejo Nacional de Educación (CNED, 2019) nos alertó de la baja de matrículas de pregrado en la educación superior, destacando que la elección de la carrera de Educación Parvularia ha disminuido un 11,7 %.

Tenemos que revalorizar social y comunitariamente la educación inicial

De acuerdo a un informe de Elige Educar (2019) y la Fundación Educacional Oportunidad, se estima un déficit de 6.700 profesionales de la Educación Parvularia para el año 2025. Si a ello sumamos una cobertura del 50 % en el nivel, aproximadamente 816.000 niños y niñas y una población proyectada de 1.453.965 (Mineduc, 2019), el escenario para la educación inicial se ve muy complejo.

María Liliana Delgadillo foto columna directora escuelaA fin de revertir lo anterior, se han dado distintas respuestas desde la política educativa y la sociedad civil. Por un lado, están aquellas propuestas que apuntan a mejorar las condiciones laborales y de rentas, los sistemas de desarrollo profesional docente y el aumento de subvención por niño en los jardines Vía Transferencia de Fondos.

Junto a lo anterior, se ha comenzado a repensar el rol profesional de el o la educadora de párvulos, soslayando prejuicios que minimizan la labor que desarrollan las y los profesionales del nivel, encasillándolos en un rol de cuidado de niños y niñas, más que de enseñanza; además de esperar la existencia de un fuerte estereotipo de género que se evidencia en que solo existen 27 hombres desarrollando esta profesión en el país.

Avanzar hacia una revalorización del rol que cumple la educación inicial en la sociedad, requiere de una visión de calidad legítimamente compartida y sostenible, con consenso sobre una fuerte protección de la etapa de la niñez por sobre una sobre escolarización temprana.

Sumado a ello, está la importancia de la protección de niños y niñas y la consideración del juego en un lugar relevante en los procesos formativos. Del mismo modo, la consideración de un incremento en el gasto por niño, mirando a países de la OCDE que gastan en promedio US$12.501 por niño, mientras que en Chile la suma asciende a US$7.032 (Plan Inicial, 2018)

También cobra relevancia que el país genere información sobre la efectividad de prácticas pedagógicas de calidad en esta etapa, a fin de promover una sensibilidad mayor hacia la educación inicial, y difunda con mayor fuerza iniciativas tales como el Plan Inicial (2018), donde 16 organizaciones vinculadas a la enseñanza buscaron situar a la Educación Parvularia de Calidad en el centro de las prioridades del país.

Asimismo, se debe promover, tanto entre actores públicos como privados relacionados con la educación inicial, la generación de espacios de intercambio permanente que contribuyan a un mayor conocimiento y transferencia hacia las decisiones en el nivel de la Educación Parvularia.

Por otra parte, la creación de nuevos programas comunitarios que involucren y fortalezcan el rol de la familia en los procesos formativos, con mayores alianzas entre los jardines infantiles, salas cunas y escuelas con instituciones de educación superior que permitan el fortalecimiento de las comunidades educativas, contribuirían también a una mayor valoración social del rol de Educador de Párvulos en nuestra sociedad.

María Liliana Delgadillo
Directora de la Escuela de Educación Parvularia
Universidad San Sebastián