Obesidad infantil e inactividad física

20 de enero de 2020

La principal preocupación no solo debe centrarse en el enfoque nutricional, sino también en la inactividad física de los niños. Por ello, hay que reforzar las políticas públicas que incentivan el ejercicio a una temprana edad para que se convierta en un hábito.

Obesidad infantil e inactividad física

En relación al análisis que realizó el Observatorio Elige Vivir Sano sobre los altos índices de obesidad  infantil que presenta la población en Chile, entiendo que la malnutrición de nuestros niños será un factor preponderante en la aparición de enfermedades arroyo_patriciometabólicas, y el gobierno debe preocuparse del tema, pero debemos realizar otro cruce entre los niños que se alimentan mal y los que no realizan ningún tipo de actividad física, porque este grupo es el que se encuentra en mayor riesgo.

Está demostrado científicamente que, si una persona quiere bajar de peso, debe controlar su dieta y hacer ejercicio, y el porcentaje que aporta cada uno es de un 85% la dieta, y 15% el ejercicio, pero si lo que se busca es tener una población sana, sin patologías metabólicas o asociadas a la inactividad, esta relación se invierte considerablemente.

Las personas activas son más sanas que las personas inactivas y su calidad de vida es mucho mejor en etapas longevas.

Es por esto, que no debemos dejar de mirar los indicadores de inactividad física que presenta la población. Las políticas públicas deben apuntar a implementar estrategias que logren instaurar un hábito en los niños que perdure hasta su etapa adulta. Al respecto, la evidencia es clara. Las personas activas son más sanas que las personas inactivas y su calidad de vida es mucho mejor en etapas longevas.

Existe un impacto positivo del ejercicio físico de la fuerza muscular en la reducción de la grasa corporal, del síndrome metabólico y los factores de riesgo cardiovascular, lo que refuerza que el uso del ejercicio como factor protector de la obesidad en la población infantil.

Es necesario recordar que “un gordo que hace ejercicio, es más sano que un delgado que no hace nada”.

Patricio Arroyo Jofré
Director de Escuela de Pedagogía en Educación Física
Universidad San Sebastian

Vea la opinión en El Mercurio