Simulación clínica llega al aula para fortalecer el aprendizaje

07 de junio de 2018

Estudiantes de la Universidad San Sebastián ejercitan lo aprendido con simuladores que les que permiten recrear un escenario real, mejorando sus destrezas para llegar bien preparados al trabajo con pacientes.

 

La salud no es un juego, y por eso, es fundamental que los futuros profesionales conozcan desde el inicio de su formación cómo será su campo laboral y cómo enfrentar diversos escenarios de trabajo. Bajo esa premisa, la tecnología sirve para aplicar en la práctica los conocimientos aprendidos, a través de la utilización de simuladores que permiten recrear un escenario real casi con total exactitud para ensayar complejos procedimientos, otorgando mayor seguridad a los jóvenes a la hora de atender pacientes.

Esa es una de las principales preocupaciones del Centro de Simulación e Innovación en Salud (CESIUSS) de la Universidad San Sebastián, una propuesta que permite recrear, a través de modelos, una situación donde los alumnos experimentan una representación de un hecho real, para aprender y desarrollar aspectos como la comunicación efectiva y el trabajo en equipo.

Bajo esta idea, la USS ofrece a sus estudiantes –desde el año 2008– el Centro de Simulación e Innovación en Salud en sus sedes de Santiago, Concepción, Valdivia y De la Patagonia. Cada uno está en diferentes etapas de expansión y equipamiento de maquinarias e insumos, con el fin de implementar una educación basada en un modelo de excelencia orientado a promover la seguridad de las personas en el quehacer de las diversas disciplinas y en el trabajo interprofesional.

Simulación asistida

Allí, alrededor de 14 mil alumnos de las Facultades de Medicina y Ciencia, Ciencias de la Salud, Odontología y Ciencias para el Cuidado de la Salud, pueden aplicar desde el primer año sus conocimientos bajo la supervisión docente, con el fin de que una vez que ingresen a sus campos clínicos, prácticas profesionales y mundo laboral, tengan desarrolladas sus habilidades técnicas y blandas.

Cada una de las salas tiene equipamiento verdadero, aspectos de fidelidad de un espacio clínico real y simulador de alta tecnología, con instalaciones como Salas de Urgencia, Unidad de Cuidados, pabellón, box de atención general, Sala de Observación, Sala de Hospitalizado Adulto, Sala de Neonatología, Sala de Hospitalizado en Pediatría, y una Central de Operaciones, entre otras.

Según la directora del Centro, Marlova Silva, en este espacio los alumnos logran un aprendizaje en un entorno seguro, en donde “el error está permitido, ya que no hay interacción con pacientes reales, sino una evaluación de competencias en contexto. Se permite el trabajo interpersonal y se ayuda a las personas a adquirir experiencias de forma más rápida”.

ES EL FRUTO DE HACER LAS COSAS BIEN.