USS crea Dirección de Integridad, Seguridad y Ética de la investigación

19 de julio de 2021

La misión de esta nueva área es promover una cultura de investigación honesta, ética y responsable, que cumpla con las regulaciones nacionales vigentes y con principios y valores compartidos a nivel internacional.

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La sociedad demanda que la investigación y la ciencia aporten datos fidedignos para tomar decisiones de políticas públicas sustentados en información científica verificable, y eso requiere que las instituciones que generan este conocimiento puedan avalar los resultados de investigación con la existencia de mecanismos internos expeditos de control. En ese contexto, la Universidad San Sebastián se coloca a la vanguardia, creando la nueva Dirección de Integridad, Seguridad y Ética de la Investigación, bajo la conducción de la Dra. Andrea Leisewitz.

Propósito

“Cuando las máximas autoridades tomaron la decisión de desarrollar la investigación y los doctorados en la institución, lo hicieron siguiendo el estado del arte y la excelencia en el área. Es así como se han destinado importantes recursos para la contratación de investigadores, la habilitación de laboratorios y bibliotecas, creación y acreditación de doctorados y creación de una estructura que propone políticas e instrumentos de apoyo y gestión a la actividad, que vela por su cumplimiento y que resguarda la seguridad de los investigadores y su entorno (Bioseguridad y seguridad) y el respeto por los sujetos de investigación (Bioética y ética)”, indica el vicerrector  Investigación y Doctorados, Carlos Vio.

Cultura

La nueva dirección busca promover una cultura de investigación honesta, ética y responsable. La Dra. Leisewitz sostiene que “la sociedad confía en el conocimiento que se produce al interior de las universidades. No tiene las herramientas ni el conocimiento para poner en duda los resultados, las metodologías y los análisis que se realizaron. Es como si se pusiera en duda el proceso de construcción de un edificio. La sociedad no tiene las herramientas para fiscalizar cada etapa de la construcción. Es tal la confianza que se deposita en el quehacer científico, que decisiones de política pública se toman a partir de este conocimiento. Sin embargo, cuando ocurre un caso de lo que se denomina ‘fraude científico’, uno de los ‘edificios del conocimiento’ se desmorona y todo lo que se basó en eso, deja de ser válido, y causa mucho daño”.

Misión

Parte de la misión de esta nueva área es “promover una cultura del ‘buen hacer’, que se caracteriza por una investigación que cumple con las regulaciones nacionales vigentes y con principios y valores compartidos a nivel internacional, que se realiza de manera segura para los investigadores y para la sociedad y que busca contribuir al conocimiento y el impacto en la sociedad con resultados de calidad, obtenidos con rigurosidad, proporcionando las bases para la credibilidad y la confianza de la sociedad en el quehacer investigativo, sus resultados y potenciales aplicaciones”, dice la Dra. Leisewitz.

Esto se aplica para todas las etapas de la ruta de una investigación, “desde que se concibe la idea, se plantea una hipótesis, se establecen los objetivos y sus metodologías, pasando por la ejecución y recolección de datos, hasta su análisis, divulgación y difusión de los resultados”, agrega.

Implementación

Para implementar esta misión, la Vicerrectoría de Investigación y Doctorados trabaja en la generación de los reglamentos y normativas internas y de procedimientos. Además, se capacitará en los principios éticos fundamentales, formas de resguardar las buenas prácticas científicas y otras herramientas. En una etapa posterior se instaurarán mecanismos de seguimiento de estas normas. “Esperamos nunca tener que llegar a aplicar una sanción”, dice Leisewitz.