Interacción social: la gran pérdida de los niños, niñas y adolescentes en pandemia

16 de junio de 2021

“Los vínculos o amistades que se producen en el colegio son relaciones que permiten al estudiante mantener un sentido de sí mismo y conocer su rol en el mundo gracias a su posición en un círculo social”, dice la psicóloga y académica de la USS, Daniela Muñoz, respecto a la importancia de la interacción social entre pares.

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“Los seres humanos somos sujetos sociales, por lo que muchos de los comportamientos socialmente aceptados sólo se pueden aprender durante la interacción y la modelación con otros. Esta interacción siempre está ocurriendo al interior de nuestros hogares, sin embargo, a partir de los dos años es importante ampliarla y ahí la modulación con pares es clave”. Así lo explica la psicóloga y académica de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad San Sebastián, Daniela Muñoz Iubini.

En este año y medio de pandemia y sus respectivas cuarentenas, los niños, niñas y adolescentes no han podido compartir con sus pares de manera presencial. “Los vínculos o amistades que se producen en el colegio son relaciones que se mantienen por varios periodos y que le permiten al estudiante mantener un sentido de sí mismo y conocer su rol en el mundo gracias a su posición en un círculo social”, detalla.

Una interacción de manera virtual, “no tiene la misma calidad, ni características que una interacción presencial, lo que podría generar incluso una falsa generación de seguridad”.

A largo plazo, dice la académica de Pedagogía en Educación Diferencial y Magíster en Psicoterapia Integrativa, “podría haber un aumento en las tasas de diagnósticos asociados a Trastornos del Estado de Ánimo en niños y jóvenes, al igual que una desmotivación generalizada hacia las actividades escolares y el aprendizaje en sí”.

De hecho, algunas cifras ya lo evidencian. Según datos del Diagnóstico Integral de Aprendizajes (DIA), de la Agencia de la Calidad de la Educación del Mineduc, se estima que un 90% de los estudiantes de tercero y cuarto medio sintieron que en las clases online han mermado sus aprendizajes.

¿Cómo contrarrestar esta situación?

El desafío recae principalmente en la familia nuclear: “madres, padres y cuidadores han tenido que suplir esos espacios sociales y acompañar a sus hijos e hijas en actividades que normalmente no lo hacían”.

Desde casa, se deben trabajar las rutinas y espacios de distracción. “Esto es muy complejo especialmente al intentar acomodar los horarios de homeschool con los trabajos de los padres. Sin embargo, son espacios que deberíamos cuidar para intentar contrarrestar la cantidad de horas que los menores pasan frente a una pantalla, ya sea por las actividades escolares como por los tiempos de juego en línea”, recomienda.