El encuentro con la razón

02 de diciembre de 2019

La violencia que hemos vivido y que aún padecemos, obedece de alguna manera a la renuncia de la razón, lo que a su vez retrasa nuestro encuentro como ciudadanos.

El encuentro con la razón

Relacionarse con otros es un factor básico para el buen desarrollo de nuestra vida personal y social. Intercambiar nuestro modo de ser, nuestro pensar y nuestros sueños con los demás es una oportunidad de ampliar el propio mundo personal. Pero para dejar de ser un extranjero en nuestro entorno es necesario vencer el individualismo y volver a apreciar el bien común. Ni la cultura ni el encuentro con los demás es fruto del azar, exige esfuerzo y desprendimiento personal. Aunque pueda en ocasiones no ser evidente, lo natural de la especie humana, independiente su raza o cultura, es buscar a otro semejante para compartir con él lo que le es común y más precioso: la vida.

guilermo_tobarEl encuentro de una persona con otra tiene algo de mágico y legendario. Sobre todo, cuando ha sido la forma en la que los humanos desde la prehistoria, con ingenio y astucia, sobrellevaron con éxito enormes desafíos climáticos y de sobrevivencia. Vencieron a animales salvajes que los superaban en tamaño, potencia y ferocidad. El secreto no fueron las armas arrojadizas ni el despeñamiento de los animales por enormes acantilados; la verdadera causa residió en la alianza, en el trabajo en equipo y en la intensidad del encuentro que experimentaron entre sí. En suma, la respuesta no hubo que hallarla fuera ni lejos del hombre, estaba en su naturaleza humana: era el uso de la razón.

Con ella, mancomunadamente hombres y mujeres doblegaron la fuerza física y la sometieron a su beneficio.  De tal modo, que a partir de entonces cazar un bisonte o un mamut lanudo no fue para el humano ya solo una cuestión de matar para no morir, por el contrario, hicieron de la razón humana una herramienta que rigió la acción colectiva y generó una estrategia coordinada para el crecimiento y el avance de la humanidad. De ahí en adelante la historia testifica logros extraordinarios contenidos en sus anales y textos debido al encuentro.

Cuando la libertad se separa del bien y de la verdad genera temor, violencia y odio.

Lamentablemente, también existen periodos tremendamente ofensivos a la razón humana. Momentos en los cuales en lugar de razonar se prefiere actuar contra ella; en lugar de honrar la virtud se exaltan los instintos bajos. En definitiva, en lugar de pensar se anula toda posibilidad de reflexión y cordura. Las consecuencias normalmente no tardan en llegar: violencia de todo orden, guerras, hostilidades, miedo, odio y desencuentro.

Qué duda cabe que la ola de violencia que hemos vivido y que aún padecemos, obedece de alguna manera a la renuncia de la razón, lo que a su vez retrasa nuestro encuentro como ciudadanos. No nos referimos aquí a las justas demandas sociales representadas por la ciudadanía que en justicia han sido ampliamente comentadas y compartidas transversalmente.

Nos interesa ahora constatar el lamentable espectáculo de destrucción y vandalismo que continúa campeando en nuestras ciudades. Ciertamente, al parecer la intensidad es menor pero igualmente significativa y destructiva, al fin y al cabo, señales inequívocas de irracionalidad.

Lamentablemente frente a una libertad concebida como absoluta sin ningún sentido ni restricción posible, la razón cae presa de una mentira que conduce a la destrucción del hombre. Cuando la libertad se separa del bien y de la verdad genera temor, violencia y odio. Esta idea de libertad esclaviza y no permite el auténtico encuentro entre las personas. Nuestra vida es más vida cuando participa de ella la vida del otro, solo aprendemos a amarnos a nosotros mismos cuando hemos sido amados por otro.

Volver a la cordura de la razón es volver a encontrarnos en un diálogo fraterno, cuyo mensaje central nos debe conducir de modo lógico a un discernimiento autónomo del valor del encuentro, base de toda sociedad democrática y feliz.

Guillermo Tobar Loyola
Académico Instituto de Filosofía
Universidad San Sebastián, sede De la Patagonia

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