Consejos para enfrentar la fatiga de fin de año

10 de noviembre de 2017

Es importante que tanto padres como profesores estén atentos a los signos y a origen de la fatiga escolar, ya que un estudiante cansado no aprende con la misma facilidad y fluidez que uno no cansado.

fatiga escolar

A estas alturas del año los niños, al igual que los adultos, están tremendamente fatigados frente a sus diversas responsabilidades. En los niños se evidencia cansancio por las rutinas escolares tanto en el aula como en la casa. Esto se traduce en dificultad para levantarse a diario, dificultad para organizar y planificar el día a día, irritabilidad, disminución de la capacidad para tolerar la frustración, aumento de la sensación de tensión interna (estrés), disminución de atención focalizada y en especial de atención sostenida con las consecuentes alteraciones en la memoria a corto y largo plazo, mayor oposicionismo o rechazo a realizar tareas o estudiar, mayor tendencia a evadir responsabilidades, por ejemplo, a través de videojuegos, o deterioro de las relaciones con compañeros y profesores, entre otros signos.

La fatiga escolar podría deberse no solo a lo avanzado del año y al desgaste escolar per se, sino también a la exigencia de mejorar las notas por parte de los padres y del colegio o por no lograr mejor rendimiento a pesar del esfuerzo invertido.

Paula Medina Lema USSEn casos más severos, y es lo que se debería evitar, se podría encontrar sintomatología ansiosa, depresiva evidente y/o inicio o aumento de consumo de drogas y/o alcohol en los adolescentes. Desde el punto de vista físico, este cansancio podría acompañarse con aumento de quejas somáticas como dolor de cabeza, dolores de estómago, insomnio, pesadillas, problemas de alimentación, entre otros.

La fatiga escolar podría deberse no solo a lo avanzado del año y al desgaste escolar per se, sino también a la exigencia de mejorar las notas por parte de los padres y del colegio o por no lograr mejor rendimiento a pesar del esfuerzo invertido. Entre los motivos también se debe considerar que el niño se puede sentir excluido por el grupo curso o parte de él, ser objeto de burlas por parte de compañeros, entre otras causas.

Independientemente del origen del cansancio escolar, y dado que la fatiga escolar condiciona el aprendizaje al mermar las funciones cognitivas, es importante que tanto padres como profesores estén atentos a sus signos y a su origen, ya que un estudiante cansado no aprende con la misma facilidad y fluidez que uno no cansado.

Se sugiere revisar y cuidar la alimentación, mejorar las horas de sueño, reorganizar el horario de estudio, replantear el tiempo libre entre tareas, potenciar fortalezas como las artísticas y/o deportivas, realizar ejercicios de respiración y relajación.

Con la finalidad de que nuestros niños sean capaces de enfrentar este último tramo del año, es que se sugiere: en primer lugar, estar atento a las señales psicológicas y físicas de nuestros hijos frente a la posibilidad de estar o no agotados y estar dispuestos a realizar cambios que nos ayuden a prevenir que aparezca la fatiga o realizar cambios para ayudarlos a superar este cansancio.

Además, se sugiere revisar y cuidar la alimentación, revisar y mejorar las horas de sueño, reorganizar el horario de estudio, replantear el tiempo libre entre tareas, potenciar fortalezas como las artísticas y/o deportivas, realizar ejercicios de respiración y relajación. Por último se aconseja consultar a un especialista del área de la salud mental infanto juvenil, cuando sea necesario evaluar el inicio de un tratamiento.

Paula Medina Lema
Coordinadora clínica de Psicología CSUSS
Universidad San Sebastián

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