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Lunes 14 Noviembre 2016

Outplacement, una herramienta en época de incertidumbre laboral

El inestable mercado laboral de las grandes y medianas empresas que se reestructuran, fusionan o cambian de propietarios, ha llevado a recurrir a nuevas técnicas de reubicación para sus ejecutivos potenciando su reputación.

 

En general la cesantía se considera uno de los factores generadores de mayor nivel de estrés, lo que dependerá fundamentalmente del tiempo que transcurra hasta la reinserción laboral y el impacto económico en la vida de la persona y su familia. De acuerdo con el psicólogo Claudio Orellana, “el perder el trabajo es un factor de alto impacto emocional, dado que compromete tanto la proyección laboral, la estabilidad económica y en algunos casos la autoestima de la persona”.

Sin embargo, para el experto en temas laborales también hay muchos factores que inciden en el impacto final que la pérdida de trabajo tendrá, como la previsibilidad del evento, por ejemplo, si ya han ocurrido procesos de reducción de personal; focalización del evento, esto es si el trabajador desvinculado es el único o son varios; motivos aludidos, es decir, cuál es la explicación que se le da al trabajador como factores de desempeño o circunstanciales; la confianza y el clima laboral, entre otros.

Así, surgen los programas de Outplacement, una nueva especialidad en la consultoría y gestión de Recursos Humanos, que son una práctica que va en aumento y se trata del conjunto de técnicas para reubicar trabajadores cuando por fusiones, adquisiciones y reestructuraciones hay que prescindir de parte del personal. “Estos programas tienen como objetivo apoyar al trabajador tanto en la asimilación del proceso de desvinculación -ya sea a nivel personal, familiar y socio-laboral- como facilitar la reincorporación al mercado laboral en las mejores condiciones”, explica Orellana, y es en ese sentido, que las compañías contratan estos servicios para sus trabajadores, dando una fuente de confianza hacia sus colaboradores disminuyendo la angustia al interior de esta. “De esta forma los trabajadores saben que llegado el momento en que eventualmente ocurra la desvinculación, tendrán un apoyo”.

¿Qué se está requiriendo hoy?; ¿Qué tipo de organizaciones y cargos son los que con mayor probabilidad el trabajador podría aspirar?; ¿Qué condiciones de renta y beneficios puede aspirar?, son algunas de las respuestas que entregan estos programas.

claudio-orellana-fernandez-001Los programas de outplacement tienen como foco apoyar la reinserción de la persona desvinculada al mercado laboral. En ese sentido, entregan orientación de los requerimientos, condiciones, reales posibilidades que el mercado está ofreciendo; y por otra parte, dan una guía al trabajador de cómo enfrentar el proceso. “Todo esto además de generar contactos con potenciales empleadores. Desde esta perspectiva, sin que sea el objetivo directo del proceso, entregan una orientación general respecto de las habilidades blandas”, agrega el psicólogo Claudio Orellana, decano de la Facultad de Psicología de la Universidad San Sebastián.

Reinventándose como trabajador

El Outplacement implica toda una “reeducación” del empleado, actualizándolo sobre lo que sucede en el mercado, la forma en que su perfil puede ser visto entre sus redes de contactos y que le ayudan a construir con una línea de experticia específica. Lo fundamental, es que entregan un apoyo concreto para facilitar la reinserción en el mercado. ¿Qué se está requiriendo hoy?; ¿Qué tipo de organizaciones y cargos son los que con mayor probabilidad el trabajador podría aspirar?; ¿Qué condiciones de renta y beneficios puede aspirar?, son algunas de las respuestas que entregan estos programas.

El decano Orellana analiza que “el contar con programas de este tipo permiten que la organización desarrolle espacios de confianza entre sus colaboradores; esto dado que es una muestra concreta de su preocupación por ellos”. Sin embargo, recalca que “debemos entender que el desarrollo profesional implica cambios y desde esa perspectiva sería natural que se produjesen necesidades de ajuste en las empresas y por ende cambios de sus equipos. Por eso, el que estos programas sean parte de la política de gestión de personas de una empresa, facilita la confianza y genera menor impacto en sus procesos y equipos”.

El resultado del outplacement está medido fundamentalmente por el nivel de satisfacción del trabajador con la proyección de desarrollo profesional que el proceso le facilitó. “Esto implica que no necesariamente las condiciones en las que se coloca en el mercado sean las que el trabajador tenía antes; sin embargo, le permiten una “reinvención” de su desarrollo de carrera. Dado lo anterior, es fundamental la generación de expectativas basadas en la evidencia respecto de lo que efectivamente puede suceder”, recalca el experto laboral.

Con todo lo expuesto, la forma en como una persona viva un proceso de desvinculación, dependerá principalmente de la forma en que “estructura” cognitiva y emocionalmente su vida. El decano de Psicología USS explica que “una persona que pone el control en las circunstancias y que se percibe a sí mismo con muy poca capacidad de cambio, es probable que reciba un gran impacto y golpe en su vida. Por otra parte, una persona que pone el control en sí mismo, y se percibe como un agente activo de cambio, puede que se vea fortalecido de una situación como esta. Es esto lo que buscan y trabajan los procesos de coaching”.

Así, el académico reflexiona que no han sido pocos, los que luego de situaciones de quedar sin trabajo, se han atrevido a dar el salto de ser independientes y se han transformado en gestores de su propio trabajo