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Jueves 03 Noviembre 2016

Educación financiera debe comenzar en el hogar con los conceptos básicos

Con la finalidad de formar ciudadanos responsables de sus niveles de endeudamiento, es necesario enseñar no sólo la teoría sino con el ejemplo. Abordar temas como ingresos, consumo intertemporal, previsión, inversiones y deudas resulta fundamental.

 

Acaba de concluir el denominado Mes de la Educación Financiera, en el cual se realizan diversas campañas informativas para promover información respecto a este tema común para todos los ciudadanos.

karin-bravo-fray-001La ley N°20.555 del año 2012, sobre la protección de los derechos de los consumidores y que dota de atribuciones en materias financieras al SERNAC, establece diversas acciones para lograr tener un consumidor más informado. Una de estas acciones tiene que ver con educar a la ciudadanía en materias financieras.

En particular, el SERNAC desarrolló el Programa Escolar de Educación Financiera destinado a establecimientos educacionales municipales y particulares subvencionados, de nivel básico y medio, que deben incorporar contenidos de Educación Financiera en la educación formal.

Este programa considera como actores relevantes a los colegios, docentes, estudiantes y sus familias. La relación de estos dos últimos participantes es muy relevante pues considera la imitación del patrón de consumo que tiene cada familia.

Temas relevantes

¿Cuáles debieran ser los temas relevantes a conversar por las familias? Estas materias abarcan conceptos de consumo intertemporal, previsión, inversiones y endeudamiento, entre otros. Como se indicaba anteriormente, además de ser un tema que las familias debieran tocar como tema de conversación, se produce una imitación del comportamiento de compra de los padres por parte de los hijos.

Las familias deben conocer los siguientes conceptos clave: ingresos, consumo y ahorro, identificando claramente cómo se componen dentro de su realidad familiar.

Por tanto, se trata de temas que no sólo se deben “predicar” indicando que deben ser consumidores responsables, sino que además se deben “practicar” mediante decisiones responsables de consumo.

Respecto a esta decisión financiera, las familias deben conocer los siguientes conceptos clave: ingresos, consumo y ahorro, identificando claramente cómo se componen dentro de su realidad familiar. Por ejemplo, se deben identificar los ingresos permanentes y temporales de los distintos integrantes de la familia, pues este valor representa el umbral de gasto que deben tener mes a mes.

De acuerdo a ese nivel de ingresos, se define el presupuesto destinado a consumo que se tiene mensualmente: alimentación, pago de la educación de los hijos, dividendo o arriendo de la vivienda, transporte y combustible, calefacción en los meses de invierno, recreación y esparcimiento, etc. Con dicho nivel de gasto o consumo planificado, las familias pueden establecer metas de ahorro para definir gastos que se producirán en un tiempo futuro. Por ello se trata de decisiones de consumo intertemporal: recibo hoy el ingreso, lo ahorro y decido gastarlo en el futuro.

Previsión

Una materia que en el último año ha sido fuente de críticas es aquella relacionada con el ahorro previsional. Muchos de los consumidores no tienen claro cuáles son los descuentos previsionales que mensualmente les hacen sus empleadores en esta materia.

Los trabajadores debieran ser capaces de identificar aquellos descuentos que se consideran obligatorios, conocer sus tasas porcentuales y el objetivo que tienen de cubrir determinadas incapacidades laborales.

Los trabajadores debieran ser capaces de identificar aquellos descuentos que se consideran obligatorios, conocer sus tasas porcentuales y el objetivo que tienen de cubrir determinadas incapacidades laborales. En este caso, estamos hablando de los descuentos destinados a cubrir la cotización para el fondo de pensiones, pagado a las AFP, la cotización de salud, ya sea en el sistema público (FONASA) o ISAPRE y el descuento, si procede, del seguro de Cesantía que administra la AFC. En esta materia, es fundamental que los trabajadores conozcan los costos y beneficios que les entrega cada sistema.

Inversiones

En el caso de las inversiones, habitualmente se trata de familias que comienzan a tener mejores ingresos, y por ello tienen más poder adquisitivo. Esto hace que puedan interesarse por conocer e invertir en determinados instrumentos: desde alternativas de renta fija, como son las cuentas de ahorro y depósitos a plazo hasta renta variable, que puede considerar ya la compra y enajenación de acciones.

Endeudamiento

Este último tema resulta ser bastante sensible, y se relaciona con patrones de consumo que tenemos los chilenos. La masificación de malls y centros comerciales, acceso al crédito mediante tarjetas de casas comerciales, adicionales a las tarjetas de crédito bancarias ya existentes, destinadas a un segmento de mayores ingresos, han provocado que muchas de las familias chilenas hayan incrementado su nivel de consumo por sobre lo que sus ingresos permanentes  son capaces de cubrir.

Debido a lo anterior, se hace imperioso que los jefes de familia consideren la planificación financiera (una pequeña proyección de presupuesto familiar por algunos meses), para definir con ello el monto máximo de endeudamiento que puede solventar. Adicional a ello, la educación financiera debe dar a conocer conceptos clave, como son la tasa de interés y los componentes del valor cuota adicional, tales como seguros, costos de mantención, comisiones e impuestos.

Se hace imperioso que los jefes de familia consideren la planificación financiera (una pequeña proyección de presupuesto familiar por algunos meses), para definir con ello el monto máximo de endeudamiento que puede solventar.

Como se observa, todos los conceptos anteriores son temas absolutamente abordables por cualquier familia, y por ello, la responsabilidad en formar a ciudadanos financieramente responsables parte en la información que deben asumir conocer los padres, para poder tratar estos temas con sus hijos.

Hoy, adicional a la iniciativa del SERNAC, existen diversos programas de educación creados por la banca y otras instituciones que apoyan esta labor. La tarea es aprovechar estas instancias e informarnos.

Karin Bravo Fray
Académica Ingeniería Comercial
Universidad San Sebastián

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