Causas y efectos de trastornos hipertensivos en embarazo

04 de noviembre de 2019

En Chile, una gran proporción de mujeres ingresa al embarazo con malnutrición por exceso y cada día la maternidad es más tardía con mayor riesgo de evolucionar con patologías asociadas a la gestación.

Causas y efectos de trastornos hipertensivos en embarazo

Los trastornos hipertensivos del embarazo (SHE) afectan al 10% de las gestaciones en el mundo y se definen como alza de la presión arterial después de las 20 semanas de gestación en rangos de igual o mayor de 140 mmHg sistólica o igual o mayor de 90 mmHg diastólica. Se incluye a mujeres que cursan con hipertensión crónica al momento del embarazo o hipertensión que se presenta durante éste, que también se denomina preeclampsia.

Erica Castro USSAmbas condiciones pueden tener impactos en la madre y en la salud fetal a corto y largo plazo. Para la madre hay 2 a 4 veces más riesgo de hipertensión a largo plazo, doble riesgo de muerte cardiovascular y riesgo 1.5 veces mayor de accidente cerebrovascular. Para el feto, implica riesgos prenatales de restricción del crecimiento intrauterino asociado a bajo peso al nacer, parto prematuro, disminución del líquido amniótico en el saco ovular, desprendimiento placentario, sufrimiento fetal y muerte fetal en el útero. También hay evidencia creciente de que la exposición de la criatura en el útero a SHE puede provocarle secuelas cardiovasculares significativas a largo plazo, mayor riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular en su vida adulta.

Hay evidencia creciente de que la exposición de la criatura en el útero a SHE puede provocarle secuelas cardiovasculares significativas a largo plazo.

Hay factores genéticos y/o ambientales que se asocian al SHE. Se sabe que al momento de la implantación del huevo y de la generación del trofoblasto se produce una invasión vascular defectuosa de las células que generarán la placenta y posteriormente daño celular y producción de toxinas que pasan hacia la circulación materna y afectan órganos como riñones, hígado, cerebro, pulmones, páncreas y sistema circulatorio.

Recientemente, un estudio de asociación de todo el genoma de 4.380 casos de preeclampsia y 310.238 controles, identificó que una variante en el genoma fetal está implicada en el desarrollo de preeclampsia.

En una revisión sistemática (la más grande hecha sobre los factores de riesgo asociados al SHE), de 92 estudios que analizó más de 25 millones de embarazos, clasifican a una mujer con alto riesgo de preeclampsia si hay antecedentes de enfermedad hipertensiva durante un embarazo anterior o una enfermedad materna que incluye enfermedad renal crónica, enfermedades autoinmunes, diabetes o hipertensión crónica.

Los avances en detección y diagnóstico, y el manejo pre, peri y postnatal del SHE es necesario para la madre y su descendencia.

Las mujeres tienen un riesgo moderado si nunca han tenido un parto, tienen más de 40 años, cursan con sobrepeso u obesidad o tienen un embarazo con un intervalo de más de 10 años. Hay factores clínicos adicionales que aumentan el riesgo de SHE, incluido el aumento de la presión arterial antes de las 15 semanas de gestación, síndrome de ovario poliquístico e infecciones como del tracto urinario, enfermedad periodontal y presencia de Helícobacter pylori.

Por ello, prevenir el SHE es difícil y se trabaja en estudiar e identificar marcadores bioquímicos en sangre materna y medición del Doppler de las arterias uterinas en la ecotomografía obstétrica. Esto, junto a factores de riesgo, se emplean para el desarrollo de estrategias y manejo precoz de este complejo cuadro.

En Chile, una gran proporción de mujeres ingresa al embarazo con malnutrición por exceso y cada día la maternidad es más tardía con mayor riesgo de evolucionar con patologías asociadas a la gestación. Así, los avances en detección y diagnóstico, y el manejo pre, peri y postnatal del SHE es necesario para la madre y su descendencia.

Erica Castro
Matrona y académica IPSUSS
Universidad San Sebastián

Vea la columna en diario El Sur