Tortuga recuperada en la USS fue trasladada a Antofagasta

24 de marzo de 2017

El animal fue encontrado en estado grave por pescadores artesanales de Caleta Tumbes, Talcahuano. Luego de doce días y tras recuperar su salud, recibió el alta.

Las tortugas oliváceas habitan en mares tropicales. Sin embargo, uno de esos ejemplares perdió su rumbo y fue recuperado en el Hospital Clínico Veterinario (HCV) de la Universidad San Sebastián Concepción, luego de ser hallado y rescatado moribundo por pescadores de la caleta Tumbes, Talcahuano. Tras recibir el alta médico, fue retirado por profesionales del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), para ser conducido a Carriel Sur, embarcado y finalmente trasladado a la Universidad de Antofagasta, que cuenta con un centro especializado en la recuperación y liberación de tortugas.

El animal fue embalado acorde a los protocolos internacionales que exigen ciertas condiciones estándares de traslado. Astrid Guerra Bahamonde, jefa del Programa de Gestión Ambiental Región del Biobío de Sernapesca, destaca la forma cómo la tortuga fue rescatada del agua. “Pescadores artesanales de Tumbes, que iban en sus embarcaciones a trabajar, la vieron flotando en la superficie. La tomaron, volvieron a la orilla e hicieron las llamadas pertinentes, a la Armada y a Sernapesca. Es muy valorable la actitud de los tripulantes de la lancha “Pez Dorado”, ya que si no hubiesen actuado así el ejemplar habría muerto”, dijo.

La tortuga llegó con múltiples lesiones, muy decaída y con neumonitis”, contó el médico veterinario del HCV de la Universidad San Sebastián Jorge Leichtle Pizarro. “Tiene amputada una aleta trasera, pero era una lesión antigua, ya cicatrizada. La verdad es que el animal tiene hartas historias en el cuerpo, incluso marcas de mordidas de tiburón en su caparazón”, dijo.

De 30 kilos de peso, la tortuga será recibida por profesionales de la Universidad de Antofagasta, quienes realizarán una evaluación final y determinarán el destino del quelonio, en cuanto a tiempo y lugar de liberación.

La tortuga olivácea (Lepidochelys olivácea) es de la familia Cheloniidae, siendo la más pequeña de las tortugas marinas. Habita en mares cálidos, por lo que su aparición en Talcahuano no deja de llamar la atención. “Al parecer la escasez de alimento la habría atraído hacia las costas del Biobío, alteraciones propias del cambio climático que genera todo un desequilibrio, especialmente desde el punto de vista alimentario, porque lo que ellas consumen no está disponible de la manera en que lo encontraban regularmente”, explica el académico de la Facultad de Medicina Veterinaria de la USS Edson Montero Cabrera, que la recibió hace diez días y a quien le correspondió realizar los primeros exámenes, rayos y de sangre.

En las imágenes la tortuga, untada en vaselina, en ayunas y con arnés de seguridad, en una caja especialmente diseñada para el traslado de quelonios. Sobre ella, gasa para mantener la humedad. El propósito de los médicos veterinarios es disminuir lo máximo posible los factores de estrés del traslado y viaje.