Acciones que permiten devolver a los animales silvestres a su hogar

26 de octubre de 2016

Una hembra de puma, tres pingüinos y dos lobos marinos retornaron a su hábitat luego de pasar un buen susto a causa de accidentes provocados por la cercanía de su entorno natural con asentamientos humanos.

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La expansión territorial del ser humano hacia ecosistemas habitados habitualmente por la fauna silvestre puede ocasionar situaciones que pueden resultar peligrosas para los animales y también para los lugareños. Es que puede ocurrir que ejemplares salvajes y de comportamiento naturalmente agresivo, como los pumas, se aproximen más de la cuenta a centros poblados.

Eso ocurrió en el relleno sanitario La Laja, ubicado entre las ciudades de Puerto Montt y Puerto Varas, donde un ejemplar hembra de puma, de aproximadamente un año de edad y unos 30 kilos de peso cayó a una fosa de casi 20 metros de profundidad, donde quedó atrapada.

Producto de la estresante situación que vivió el animal, sufrió un paro cardiorrespiratorio en el lugar, por lo que se debieron realizar maniobras de reanimación y luego sedarlo para proceder a su traslado hasta un centro especializado.

Dicho establecimiento es el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre (CEREFAS) que la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián mantiene en Puerto Montt, donde el ejemplar fue trasladado luego de un complejo operativo de rescate –que duró unas dos horas– encabezado por el Servicio Agrícola y Ganadero y la Facultad, que se vio dificultado porque el felino intentó varias veces atacar a sus rescatistas.

“Actuamos con la máxima prudencia y procuramos manipular lo menos posible al ejemplar de modo tal de no afectar su condición de animal silvestre”, precisó Andrés Duval, director Regional del SAG. Por su parte, Javier Cabello, médico veterinario de la Universidad San Sebastián explicó que “no sabemos cuánto tiempo estuvo en la fosa, pero sí sabemos que estuvo lo suficiente para que al momento de su rescate presentara hipotermia, debido a que llovía y a que la puma estuvo en decúbito sobre el agua que también había al fondo del agujero. A eso hay que sumar lo intenso que fue el operativo, lo que armó un panorama propicio para una situación que felizmente logramos contener”.

Efectivamente, luego de ser estabilizado, se suministró al ejemplar un tratamiento farmacológico de emergencia, para luego ser liberado en la provincia de Llanquihue, en un lugar apto para su desarrollo.

Pingüinos y lobos marinos

Pero eso no es todo, pues la Facultad de Medicina Veterinaria debió atender otras emergencias más al norte, específicamente en la región del Biobío, donde tres pingüinos magallánicos y dos lobos marinos fueron encontrados malheridos, requiriendo ayuda inmediata.

Las aves llegaron al Hospital Médico Veterinario de la sede Concepción USS en septiembre, provenientes de Lirquén, de Playa Blanca (Coronel) y de la desembocadura del río Biobío, donde fueron rescatados por personal de la Unidad de Rescate Animal. La primera presentaba una herida en su pata derecha, aparentemente ocasionada por enmalle, mientras que el pingüino rescatado en Playa Blanca no presentaba heridas de gravedad y sólo habría tenido mordidas superficiales de perros. El rescatado en la desembocadura, en tanto, sólo presentaba decaimiento.

Los tres fueron sometidos a tratamientos con fármacos, principalmente antibióticos, antiinflamatorios, complejo vitamínico B y antifúngicos. Además se les mantuvo una dieta a base de pescado, recibiendo alimentación asistida por sonda. “Gracias al buen manejo de las lesiones y a los rigurosos cuidados médicos brindados, pudieron reinsertarse en su ambiente natural y con ello contribuir a mantener el delicado equilibrio ecológico en el ambiente marino”, dijo Hipólito Chávez, académico de Medicina Veterinaria y director médico del HCV.

En el caso de los lobos marinos, se trata de cachorros y fueron rescatados en el sector Tres Pinos, en Tomé, en distintas fechas. Uno presentaba deshidratación y el otro una herida en el costado izquierdo, a la altura de la inserción de la aleta delantera. Ambos evolucionaron muy bien mostrando normalidad en su peso y su actividad locomotriz. Los mamíferos fueron trasladados desde Concepción a Cobquecura, para ser reinsertados en su medio en el sector de la lobería.

El alta médica y su posterior reinserción al medio, fue gracias a un trabajo conjunto realizado con el Servicio Nacional de Pesca Concepción, Sernapesca.