Las ventajas de avanzar hacia un mundo con migración libre

16 de junio de 2017

Los costos de la inmigración son menores de lo que se cree para el país de destino, y los beneficios pueden ser mayúsculos.

migracion

Si definimos globalización como la integración y libre movimiento de bienes y servicios, de capitales, y de personas, hasta ahora hemos avanzado mucho en dos de los tres aspectos. La no discriminación de las personas según su lugar de nacimiento todavía es un tema en el que el sistema mundial está al debe.

Javier Irarrázaval Nueva Ley de QuiebrasSegún Michael Clemens, del Centro para el Desarrollo Global, se estima que el eliminar las barreras a la migración tendría una ganancia en eficiencia de entre un 50 y 150% del PIB mundial. Entonces, si las barreras a la migración se han construido desde la ignorancia, destruyámoslas con evidencia. Analicemos los costos y beneficios de tener una política de puertas abiertas hacia los migrantes (con la lógica exclusión de aquéllos migrantes perseguidos o condenados por la justicia de su país de origen).

Para poder evaluar adecuadamente lo anterior, es necesario precisar lo que se entiende inmigrantes: aquellas personas cuya madre residía en otro país al momento de nacer. Este concepto de inmigrantes, que usa la Cepal y la Casen, incluye a personas cuya nacionalidad puede ser chilena o extranjera. En cambio, no considera a hijos/as de inmigrantes, en caso que hayan nacido en Chile.

Si las barreras a la migración se han construido desde la ignorancia, destruyámoslas con evidencia. Analicemos los costos y beneficios de tener una política de puertas abiertas hacia los migrantes.

Seguridad, salud y educación

Existe una serie de mitos sobre los costos de los inmigrantes para el país de destino. En primer lugar, se dice que los inmigrantes delinquen más que los nacidos en Chile. Al menos en nuestro país, eso no es así, y de hecho es al revés: del total de detenidos por Carabineros, aproximadamente el 1,5% es inmigrante, cuando representan casi el 3% de la población total de país. Esto implica que, en términos proporcionales, los inmigrantes delinquen menos que los nativos.

El segundo mito es que a Chile llegan las personas menos calificadas de los respectivos países de origen. Los datos sugieren nuevamente lo contrario, pues según la encuesta Casen 2015, los inmigrantes tienen en promedio 12,6 años de educación, mientras que los nacidos en Chile cuentan con 11.

También relacionado con la educación, el tercer mito es que los hijos de inmigrantes saturarían las salas de clases, en perjuicio de niños chilenos. Sin embargo, el perfil clásico del inmigrante viene sin hijos (sólo un 13% de la población inmigrante tiene menos de 15 años, en comparación con el 21% de los nacidos en Chile), y, en caso de tenerlos en Chile, son chilenos, por lo que tendrían los mismos derechos que aquéllos de padres chilenos.

Si el Presidente Donald Trump cree que construyendo un muro está protegiendo a la industria automovilística estadounidense, estaría técnicamente equivocado.

El cuarto mito es que saturarían las instalaciones públicas de salud. La realidad es que el 35% de los inmigrantes en Chile tiene entre 30 y 44 años, mientras que sólo el 18% de los chilenos está en ese rango etario. Esto implica que, en promedio, el nacido fuera del país es más sano, menos dependiente económicamente, y más productivo que el promedio de los nacidos en territorio nacional. De hecho, el Estado de Chile se ahorra la educación (etapa no productiva) del inmigrante promedio, puesto que la mayoría viene directamente a trabajar. Esto es evidencia del aporte, y no del costo, de acoger a inmigrantes en Chile.

El quinto mito es que compiten por fuentes de trabajo, presionando a la baja los sueldos de los nacidos en Chile. Diversos estudios (Kerr 2011, Card 2012, Peri y Basso 2015, entre otros) concuerdan en que el impacto de los inmigrantes en el sueldo de los nativos es muy pequeño, mucho menor que los efectos de otros factores como avances tecnológicos, cambios institucionales, y condiciones macroeconómicas. Si el Presidente Donald Trump cree que construyendo un muro está protegiendo a la industria automovilística estadounidense, estaría técnicamente equivocado.

Trabajo

En el largo plazo, el trabajo de los inmigrantes, especialmente de los más calificados, provoca un aumento de la innovación y por tanto de la productividad. Además, logran llenar puestos de trabajo en nichos de sectores económicos que están especialmente en su etapa de crecimiento o declinación (más que en la etapa de madurez), lo que indica que aportan a la flexibilidad del mercado laboral. Los mismos estudios concluyen que los inmigrantes contribuyen más en impuestos y contribuciones sociales que lo que reciben en beneficios estatales. Por último, vienen a suplir los déficits demográficos producto del envejecimiento de la población del país.

El trabajo de los inmigrantes, especialmente de los más calificados, provoca un aumento de la innovación y por tanto de la productividad.

En los párrafos anteriores queda claro que los costos asignados a la migración no son tales, y los beneficios, en cambio, son profundos para el país de destino. En este espacio no se alcanzan a analizar los beneficios de migrar para el propio migrante y su país de origen, pero éstos son aún mayores.

La migración, así como el libre movimiento de bienes, servicios y capitales, es un sistema de doble ganancia, tanto para el migrante como para el anfitrión. Y es por eso que urge la redacción de una nueva Ley de Migraciones que considere la realidad, y no los mitos, sobre los efectos de la inmigración en Chile.

Por Javier Irarrázaval Lazcano
Académico de Ingeniería Comercial
Universidad San Sebastián

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