Realizan estudio sobre inclusión en empresas del Biobío

12 de enero de 2018

Los resultados fueron presentados en un encuentro fue encabezado por Pedro Ramírez, gerente de Cidere Biobío, y Fernando Quiroga, decano de Ciencias de la Salud de la U. San Sebastián Concepción.

 

En presencia de autoridades de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional, CIDERE BIOBÍO (y de diferentes empresas e instituciones que integran la corporación), y de la Universidad San Sebastián, sede Concepción, se desarrolló un desayuno para dar a conocer los resultados del estudio “Inclusión socio laboral para personas en situación de discapacidad 2017”, realizado por académicos de Terapia Ocupacional de la institución académica (liderados por el académico Pavel Cuevas) en conjunto con Vinculación con el Medio de la sede y las empresas ENAP y Arauco.

La reunión incluyó a Pedro Ramírez, gerente de Cidere Biobío, y a un equipo sebastiano, integrado por Fernando Quiroga, decano de Ciencias de la Salud; Cecilia Jofré, coordinadora académica de Vinculación con el Medio; Carolina Wurth, directora de Terapia Ocupacional, y Pavel Cuevas y Claudia Mellado Corral, arquitecta, docente de Terapia Ocupacional y ergónoma, participante en el proyecto.

La nueva Ley de Inclusión Laboral propone todo un cambio. Los gerentes de empresa temen un poco cuando se plantean incorporar a personas en situación de discapacidad, y es por eso más que nada que, por décadas, se han abstenido de hacerlo”, señaló Pedro Ramírez. “Pero no existe un ánimo contrario a estas contrataciones. Además está comprobado que en instituciones en las que se incluye a personas con discapacidad, el clima laboral, la productividad y la percepción de los trabajadores de su propia empresa, mejoran”, dijo.

Pavel Cuevas explicó que el objetivo del proyecto, en su segunda versión, busca contribuir a la generación de empleos inclusivos mediante el trabajo conjunto con estudiantes de Terapia Ocupacional para cumplir con la normativa de inclusión laboral, acorde a la nueva ley 21.015, y aportar en el derecho al trabajo de las personas en situación de discapacidad. “El trabajo es el medio a través del cual las personas salen de la pobreza y satisfacen sus deseos personales de vida. No trabajar por falta de acceso es una de las mayores expresiones de exclusión social”.

Vale consignar que la Ley de Inclusión Laboral 21.015 establece la obligatoriedad para empresas con más de 100 trabajadores de incluir el uno por ciento de empleados (proporcional) en situación de discapacidad, sin especificar el tipo de situación que debe presentar el trabajador.

Cuevas explicó que la principal barrera a nivel empresarial es la falta de experiencia en inclusión. “Hay desconocimiento, lo que se agrava por la ausencia de normativas y políticas públicas al respecto”, dijo. El miedo a las adecuaciones de las barreras que enfrentan las personas con discapacidad es una de las causales de la falta de compromiso en la materia.

La intervención USS

En lo puntual, el estudio “Inclusión socio laboral para personas en situación de discapacidad 2017” consistió en establecer un perfil de puestos de trabajo en ENAP y Arauco, desde la óptica de la inclusión, para así permitir que el proceso de inclusión sea más efectivo y productivo.

La metodología empleada fue a través de una evaluación cualitativa y cuantitativa de las empresas, a través de focus group, entrevistas y análisis y descripción de los puestos de trabajo. En este proceso participaron setenta alumnos de Terapia Ocupacional de la U. San Sebastián Concepción, pertenecientes a dos asignaturas. “Antes analizamos mucha bibliografía, para ser lo más asertivos posible en las etapas siguientes. Después del focus y las entrevistas hicimos un análisis cuantitativo, con descripción de los resultados”, agrega Pavel Cuevas. Claudia Mellado intervino en cuanto a lo que indica la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones. “Todo el lenguaje debe ser parte del diseño, un diseño fluido que va mucho más allá de huinchas y letreros”, precisó la arquitecta y ergónoma.

Se creó un instrumento de medición, una escala entre el 0 al 5, para dar cuenta de los cargos posibles. “Por ejemplo, los puestos de operarios demandan mayor destreza y capacidades sociorelacionales. Pero los cargos de oficina demandan condiciones sumamente básicas, pudiendo ser realizados por cualquier persona capacitada. Todo depende del tipo de condición de discapacidad que tenga cada persona, y cada persona en ese sentido es un mundo de posibilidades”, precisó Pavel Cuevas.

Nos interesa poder extender este estudio a muchas más empresas”, afirmó Pedro Ramírez. Los asistentes al encuentro (de diferentes empresas e instituciones) manifestaron preocupación en cuanto a los vacíos asociados a la ley, y mucho interés en el proceso, por lo que se establecerá una fecha de trabajo en la materia.