¿Tendinitis en niños?: Los riesgos para quienes juegan con el celular o consolas

09 de noviembre de 2017

Pasar mucho tiempo jugando con dispositivos electrónicos, puede tener muchas consecuencias. Otro tipo de problemas que se pueden desencadenar, son desviación de columna, escoliosis y lordosis.

consola

Forman parte de su rutina diaria. A través de los aparatos tecnológicos los niños aprenden, se comunican y se entretienen. Sin embargo, su uso sin control ha traído una serie de consecuencias físicas: tendinitis, escoliosis temprana o desviación de columna, son algunos de los casos que están llegando hasta las consultas de especialistas. No se pueden evitar, pero sí está en las manos de los padres controlar su uso.

sandra-sanhueza“El uso de estos dispositivos genera que los menores tengan una activación excesiva de los músculos de las zonas de la mano y muñeca, que muchas veces deriva en una contractura; pero, lo más preocupante es la actitud corporal con la cual el niño acompaña esta actividad y la que asume cuando está con este dispositivo”, señala Sandra Sanhueza, directora de la carrera de Kinesiología de Santiago de la Universidad San Sebastián.

La profesional agrega que la posición que los niños adoptan al estar frente a las pantallas de celulares, tablets, computadores, consolas o cualquier otro dispositivo, puede generar no solo una mala postura o dolores, sino que patologías severas. “Tiene que ver que se nos va la cabeza en declinación, el tronco en vez de tenerlo derecho está en flexión completa, entonces empezamos a generar una sifosis importante torácica (curvatura anormal), una desviación en la alineación de la pelvis y vienen todos los problemas de espalda, lo que va a traer a futuro dificultades importantes no tan solo como dolores, sino desviaciones, escoliosis, sifosis, lordosis, que en edad adulta incluso puede llegar a ser causas de hernias de columna, justamente porque hay una historia previa de mucha desalineación en posturas por trabajar excesivamente en estos dispositivos”.

Recomendaciones

¿Qué hacer? Según la kinesióloga hay que enseñarles a los niños a hacer pausas activas. Si los menores llevan largos minutos jugando en algún dispositivo, tienen que parar un momento y realizar otro tipo de actividad, como andar en bicicleta, salir a la calle, ir a una plaza, caminar o cocinar.

“Todo lo que les ayude a hacer una apertura de cuerpo para que los músculos vuelvan a su longitud normal, porque de lo contrario, estos permanentes acortamientos en algún momento terminan siendo contractura, es decir, el músculo empieza a desviar el hueso el que comienza a deformarse, lo que termina siendo una patología, con un diagnóstico más común en los adolescentes como una escoliosis”, explica Sanhueza.

Otro consejo es que los menores hagan elongaciones de las manos, de los brazos, estirar su tronco a través de ejercicios básicos, lo cual debe acompañarse con la ingesta de agua, ya que ayuda a que los músculos estén más hidratados.