Mujer, muévete por tu corazón

14 de septiembre de 2018

Los síntomas de las mujeres pueden ocurrir más a menudo cuando están descansando, o incluso cuando están dormidas. El estrés mental también puede desencadenar dichos síntomas.

ejercicio y contaminación mujer running

Aunque a menudo se puede pensar que la enfermedad cardiovascular es un problema de los hombres, en Chile las patologías cardiovasculares constituyen la causa más común de muerte para ambos sexos. En el país mueren al día 9 mujeres por enfermedad coronaria y 11 por accidente cerebrovascular.

Resulta muy importante, entonces, que las mujeres tomen conciencia de los síntomas y factores de riesgo cardiovasculares exclusivos para ellas, así como también, adquieran hábitos de vida saludable y efectivos para reducir su riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca.

El género femenino es el más propenso a tener síntomas de infarto al corazón no relacionados con el dolor en el pecho.

Maria Victoria SáezRespecto de los síntomas de infarto cardíaco en las mujeres, el más común es el dolor opresivo en el pecho, sin embargo, éste no siempre es el más prominente o incluso puede no presentarse, existiendo una mayor mortalidad post infarto en las mujeres, especialmente entre los grupos más jóvenes. El género femenino es el más propenso a tener síntomas de infarto al corazón no relacionados con el dolor en el pecho, tales como: falta de aliento, malestar abdominal, dolor en uno o ambos brazos, náuseas o vómitos, sudoración, mareos, fatiga inusual, entre otros. Esto puede deberse a que las mujeres tienden a tener bloqueos no sólo, en sus arterias principales, sino también en las arterias más pequeñas que suministran sangre al corazón, una afección llamada enfermedad cardíaca de vasos pequeños o enfermedad microvascular coronaria. Los síntomas de las mujeres pueden ocurrir más a menudo cuando están descansando, o incluso cuando están dormidas. El estrés mental también puede desencadenar dichos síntomas.

En 2016 la Asociación Americana del Corazón reportó mediante una revisión bibliográfica, que los factores de riesgo cardiovasculares tradicionales de mayor impacto en la mujer son la diabetes mellitus, el tabaquismo, la hipertensión arterial, la dislipidemia, la obesidad o sobrepeso y la inactividad física. De forma paralela, los científicos especificaron que existen factores de riesgo emergentes o no tradicionales en la mujer como el parto pretérmino (antes de las 37 semanas de gestación), hipertensión arterial en el embarazo, diabetes mellitus gestacional, enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide y lupus eritematoso), tratamiento para el cáncer de mama (radioterapia) y depresión.

Los síntomas de las mujeres pueden ocurrir más a menudo cuando están descansando, o incluso cuando están dormidas. El estrés mental también puede desencadenar dichos síntomas.

Ante este panorama tan desfavorable, existen cuidados básicos preventivos y de control para reducir los factores de riesgo cardiovasculares. Así se recomienda realizar chequeos médicos periódicos y administrar los medicamentos recetados de forma adecuada, cesar el hábito tabáquico, practicar actividad física regular y efectiva, mantener un peso saludable y consumir una dieta balanceada que incluya granos integrales, variedad de frutas y verduras, productos lácteos bajos en grasa o sin grasa y carnes magras. Evite grasas saturadas o trans, azúcares añadidos y altas cantidades de sal.

La Asociación Americana del Corazón recomienda el ejercicio físico con un potente nivel de evidencia científica, señalando que los programas de entrenamiento físico deben ser sugeridos a todas las mujeres y por todos los profesionales de la salud. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. recomienda 150 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa a la semana o una combinación de ambas. Eso es alrededor de 30 minutos al día, cinco días a la semana.

Para obtener aún más beneficios para la salud, se indican 300 minutos de actividad aeróbica moderada o 150 minutos de actividad aeróbica vigorosa a la semana. Eso es alrededor de 60 minutos al día, cinco días a la semana. Además, incorporar ejercicios de entrenamiento de fuerza dos o más días a la semana.

De nosotras depende mejorar la salud cardiovascular, debemos ser responsables en los chequeos preventivos periódicos y mantenernos activas, saludables y felices.

Si el paciente no puede completar todo su ejercicio en una sola sesión, puede dividir su actividad física en varias sesiones de 10 minutos durante un día, y aun así obtendrá los mismos beneficios de salud cardíaca.

Otra modalidad de ejercicio físico sugerido es el entrenamiento por intervalos, en el cual se alternan períodos cortos de actividad intensa con intervalos de actividad más ligera. Por ejemplo, podría incorporar tramos cortos de trote o caminar rápido en sus caminatas regulares. El entrenamiento por intervalos puede ayudar a quemar más calorías que el ejercicio continuo, a mantener un peso saludable y mantener su corazón activo y sano.

Para mejorar la salud cardiovascular de las mujeres se recomienda también, fomentar el tiempo libre saludable. Esto es efectuar pequeños cambios para aumentar su actividad física durante el día. Por ejemplo, intente tomar las escaleras en lugar del ascensor, caminar o andar en bicicleta para ir al trabajo o hacer trámites, o hacer sentadillas o flexiones mientras mira la televisión.

De nosotras depende mejorar la salud cardiovascular, debemos ser responsables en los chequeos preventivos periódicos y mantenernos activas, saludables y felices.

María Victoria Sáez
Académica de Kinesiología
Universidad San Sebastián