Los fonoaudiólogos pueden ayudar a tratar el Parkinson

23 de mayo de 2018

Profesionales de la salud pueden contribuir en la prevención de esta enfermedad neurogenerativa y también en su tratamiento posterior.

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El Parkinson es una patología que se presenta en promedio a partir de los 60 años de edad, aunque uno de cada cinco pacientes es diagnosticado antes de los 50 años. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa de mayor frecuencia, por lo que es de suma importancia la educación y prevención, no solo de los profesionales, sino que de la comunidad en general.

El Parkinson afecta principalmente al aspecto motor del paciente, sin embargo, es un síndrome mucho más complejo que involucra alteraciones cognitivas, psiquiátricas, del sueño, oculomotoras, de la voz y de la deglución, entre otras. Por ello, es una enfermedad en la que el tratamiento deberá ser individualizado e integral, y es en la intervención donde el fonoaudiólogo juega un rol relevante.

Daniel_GarridoEl docente de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad San Sebastián, sede Valdivia, Daniel Garrido, explica que en la actualidad, por medio de los avances de la Medicina se puede declarar que la Enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso, produciéndose un mecanismo de daño y posterior degeneración de las neuronas ubicadas en la “sustancia negra”.

“El Parkinson afecta a más hombres que a mujeres y en Chile la mortalidad asociada al Parkinson se ha duplicado en las últimas dos décadas, motivo por el cual es importante su tratamiento oportuno”, indica el académico.

Tratamiento

La terapia con una persona que padece Parkinson puede incluir entrenamiento respiratorio; mejora de la movilidad de labios, lengua, paladar y maxilar para optimizar la articulación y deglución; y potenciar la intensidad de la voz. De igual forma, se considera un tratamiento y prevención de la disfagia (alteración de la deglución), para asegurar, en caso de que existan dificultades para tragar, una deglución segura y eficaz;  y estimulación cognitiva.

Para enfrentar esta realidad es necesaria la asistencia de un profesional de la salud. El éxito de la intervención se basa en su aplicación precoz y mantenida a lo largo de la vida del paciente. El objetivo de este tipo de terapias es obtener una mayor autonomía e independencia de la persona, con una correcta realización de las actividades de la vida diaria, facilitando la maximización de las habilidades comunicativas y un proceso de alimentación seguro.

En definitiva, mejorar la calidad de vida del afectado y sus familiares, quienes están siempre con el paciente. “El fonoaudiólogo tiene como objetivo fundamental mejorar y mantener los componentes del habla, deglución y cognición“, puntualiza el académico Daniel Garrido.

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