La vocación de ser profesor

16 de octubre de 2019

Un buen profesor debe tener una característica primordial, la cual es la Vocación de Servicioque es lo que debiese tener todo joven que quiere estudiar pedagogía o todo profesor que actualmente la ejerza.

La vocación de ser profesor

El cambio que experimenta actualmente la sociedad con los avances tecnológicos y la información inmediata, ha puesto sobre la mesa la importancia del papel de la educación en la formación de ciudadanos y futuros profesionales del país. La necesidad de un liderazgo dentro de la sala de clases, que impulse a los niños a un nivel de autonomía más elevado, de promover el trabajo colaborativo y sobretodo estimular la creatividad, los cuales desarrollarán de manera íntegra a la persona.

La labor docente es una de las más importantes profesiones que existen, pero a su vez, es una de las menos valoradas por la sociedad. La importancia de tener buenos profesores para garantizar la calidad del sistema educativo depende, en gran parte, de quien opta por una carrera docente.

Hoy más que nunca, nuestra sociedad requiere de maestros, quienes a través de su vocación, estudios, aprendizaje constante, entrega y paciencia harán un mundo mejor.

arroyo_patricioLa persona que estudia pedagogía, lo hace por varias razones, entre las cuales destacan un profesor que lo motivó y fue digno de ser imitado, porque soy bueno en la disciplina que voy a realizar, por ejemplo, un profesor de Educación Física estudia porque es bueno para los deportes. Pero eso no es lo relevante: un buen profesor debe tener una característica primordial, la cual es la Vocación de Servicio, que es lo que debiese tener todo joven que quiere estudiar pedagogía o todo profesor que actualmente la ejerza. Querer ayudar al otro, querer cambiar una persona, un grupo, un colegio, una comuna, una ciudad, un país.

Un profesor es el único que tiene la oportunidad de poder impactar en un niño, pero si se tiene en cuenta que ese niño lleva la información recibida a su familia (conformada por un padre, una madre y un hermano), el impacto no es solo a una persona, sino a 4. Si el curso está conformado por 40 niños, está impactando a 160 personas. Y un docente dedicado al colegio, realiza clases en por lo menos 10 cursos a la semana, son 400 personas. Y si ese docente realiza clases por 40 años, impacta a 16.000 personas. Si cada docente del país tuviera vocación de servicio, la movilidad social de la población sería siempre en ascenso.

Es por todo esto, que le escribo a los estudiantes de 4° medio que están pensando en estudiar alguna Pedagogía: es una decisión importante y crucial, que debe ser tomada con la mayor madurez posible. Hoy más que nunca, nuestra sociedad requiere de maestros, quienes a través de su vocación, estudios, aprendizaje constante, entrega y paciencia harán un mundo mejor.

Patricio Arroyo Jofré
Director de Escuela de Pedagogía en Educación Física
Universidad San Sebastián

Vea la columna en Diario La Estrella de Valparaíso