Valdivia, a propósito del Día del Patrimonio

24 de mayo de 2019

El último domingo de mayo el tema patrimonio se instala en la noticia, pero ¿qué sucede los otros 364 días?

Valdivia, a propósito del Día del Patrimonio

Valdivia es una ciudad con un rico pasado. Tres grandes vertientes los han construido: el mundo indígena, español y alemán. Ello nos ha transformado un atractivo polo cultural, a lo que se suma la belleza de nuestro paisaje.

liewald_lorena1Pese a ello, escribo estas líneas pensando en el real sentido que le damos a nuestro patrimonio, puesto que todos los años, el último domingo de mayo, el tema Patrimonio se instala en el centro de la noticia y de la discusión, pero ¿qué sucede los otros 364 días del año? Pienso esto mientras observo el Torreón de Los Canelos y lo mismo si estuviera frente al del Barro. Dos vestigios de lo que fue la ciudad amurallada. Dos mudos testigos de un pasado militar, reflejo de la política de la Monarquía frente a la población aborigen.

Fueron el medio a través del cual la Corona intentó dominar a la población mapuche-huilliche; son parte del recuerdo de la mirada que se tuvo sobre el territorio y, por ende, el símbolo de la gloria y grandeza del Imperio, y al mismo tiempo, de la derrota de quienes habitaban el territorio antes de 1552.

En el mundo globalizado quizás cobra mayor relevancia la necesidad de identificar en forma clara los valores que contienen los bienes patrimoniales.

Por lo mismo, es preciso preguntarse: ¿cuánto de dicha memoria es transmitida en la actualidad? A través de los años, los torreones se han convertido en una de las postales más reconocidas de la ciudad de Valdivia. Descritos por científicos y viajeros, destino obligado para los turistas, utilizados como telón de fondo para ferias y recitales, y como imagen en afiches y souvenirs, pues sin lugar a dudas, se han transformado en uno de los muchos bienes de consumo que ofrece la ciudad.

Sin embargo, nada de ello refleja el objetivo que justificó su construcción ni la visión que, durante el siglo XVIII, tuvo la Corona al enfrentar a sus enemigos y a la vez, proteger a las parcialidades amigas con la finalidad de avanzar sobre el territorio, y que determinó que se emplearan elementos propios de la arquitectura militar medieval, “solución usada con éxito contra moros” (Guarda, 2001. p. 300), en la América Colonial.

En los tiempos líquidos, tan bien descritos por Bauman, en el mundo globalizado quizás cobra mayor relevancia la necesidad de identificar en forma clara los valores que contienen los bienes patrimoniales. El signo no debe separarse de su referente y el significante debe explicar el significado, razón por la que los torreones de Valdivia son garantes de la memoria de la ciudad amurallada, los soportes de la identidad de quienes han habitado y habitan la vieja ciudad Colonial.

Lorena Liewald Dessy
Académica de la Facultad de Ciencias de la Educación
Universidad San Sebastián

Vea la columna en Diario El Austral de Valdivia