Inclusión educativa: un desafío permanente

11 de julio de 2019

El desafío al que se ven enfrentadas comunidades educativas es generar nuevos escenarios que permitan dar respuesta educativa al aprendizaje de todos los estudiantes en un contexto de calidad que favorezca a todos en equiparación de condiciones.

Inclusión educativa: un desafío permanente

La educación inclusiva es un cambio global del sistema educativo que afecta a toda la comunidad, con el objetivo de otorgar espacios de aprendizaje e interacción para todos los estudiantes, evitando así cualquier forma de segregación y/o discriminación, y ofreciendo una respuesta de calidad a la diversidad de niños y niñas que existen en las aulas, desde un planteamiento equitativo.

Paulina Salas, Pedagogía en Educación DiferencialEn Chile este cambio de paradigma ha venido transitando de manera paulatina desde un enfoque de integración en donde las dificultades o déficit están asociadas a la persona de manera individual, a un enfoque de inclusión, en el cual las barreras para acceder al aprendizaje son generadas por el contexto.

Aún existe un carácter híbrido de la política de inclusión. Y si bien las escuelas buscan y declaran atender a la diversidad desde el sentido de inclusión, las prácticas pedagógicas siguen manteniendo en muchas ocasiones un modelo de integración que más bien tiene una mirada de atención individual de los estudiantes.

Es importante destacar que debemos promover comunidades educativas reflexivas, que faciliten el trabajo interdisciplinario, que fomenten el respeto a la diferencia.

El desafío al que en la actualidad se ven enfrentadas comunidades educativas es el de generar nuevos escenarios que permitan dar respuesta educativa al aprendizaje de todos los estudiantes en un contexto de calidad que favorezca a todos en equiparación de condiciones. Para Ainscow (2012), la inclusión se transforma en una búsqueda interminable de responder a la diversidad, de convivir con la diferencia y aprender de ella.

Es aquí en donde juega un rol importante el profesor de educación diferencial, quien debe ser el que articula estos procesos de cambio dentro de la comunidad educativa. Si bien cualquier profesor debe ser responsable de establecer espacios de aprendizaje para todos los estudiantes, el Educador Diferencial, es el que aporta con las estrategias diversificadas para el aprendizaje, desarrollando un trabajo colaborativo y constituyendo equipos de aula.

Por esta razón, en nuestra carrera hemos asumido este desafío de formar profesionales con una sólida base valórica en donde el respeto a la diversidad, la tolerancia y el compromiso social se complementan con los aspectos disciplinares, intencionado su formación desde una perspectiva inclusiva. Finalmente, es importante destacar que debemos promover comunidades educativas reflexivas, que faciliten el trabajo interdisciplinario, que fomenten el respeto a la diferencia.

Paulina Salas Alarcón
Directora de Pedagogía en Educación Diferencial
Universidad San Sebastián, sede Valdivia

Vea la columna en Diario Austral de Valdivia