Estudiantes USS implementan biblioteca interactiva en Ranguelmo

03 de agosto de 2018

“Vivoteca USS”, se denomina el proyecto que favoreció a un colegio rural en la comuna de Coelemu, que fue gestado por alumnos de Pedagogía en Educación Física, aunque incluyó a voluntarios de otras carreras de la sede Concepción de la U. San Sebastián.

 

Cinco días permanecieron en la localidad de Ranguelmo (comuna de Coelemu, región del Biobío) cerca de treinta estudiantes de la Universidad San Sebastián, sede Concepción, para materializar el proyecto “Vivoteca USS”, consistente en la construcción de una biblioteca interactiva para los niños del Colegio Clementina Maureira y la comunidad educacional, junto con la remodelación de una sala de ciencias del recinto, que no se ocupaba por mala utilización de espacio e iluminación deficiente.

Ignacio Fernando Alegría, presidente del Centro de Estudiantes de Pedagogía en Educación Física de la USS Concepción, contó que el voluntariado fue respaldado por la Facultad de Ciencias de la Educación, a través de Roberto Reinoso, director del Departamento de Pedagogía, “con quien logramos realizar un nexo con la Municipalidad de Coelemu, que nos permitió trabajar en el colegio”, explicó el joven.

La idea principal del proyecto fue construir una biblioteca interactiva para los niños del colegio y la comunidad en general. “Pero al llegar allá nos dimos cuenta de que la ayuda podía ser mayor, por lo que, aparte de construir la biblioteca, remodelamos una sala de ciencias”, afirmó Alegría.

El presidente del Centro de Estudiantes señaló que durante los cinco días se trabajó en jornadas de mañana y tarde, “dejando la noche para actividades lúdicas y de trabajo en equipo, para fortalecer lazos entre voluntarios y generar un ambiente sano”, agregó.

El futuro profesor precisó que la planificación de la biblioteca se realizó buscando dejar algo creativo, interactivo e innovador, “con recursos reciclables como palets, cajones de tomates y neumáticos viejos”, estableció. “Dentro de lo que se logró implementar se cuenta un escenario instalado con palets para el taller de teatro del colegio, que ensaya y actúa dentro de la biblioteca; repisas con cuentos de lectura obligatoria de sus alumnos (construidas con cajones de tomate); un palet transformado en mueble con cuentos y asientos, o puff, confeccionados con neumáticos y espuma”, puntualizó.

Y parte del legado fue la instalación de tres murales, con diferentes temáticas, ubicados en el patio, sala de ciencias y biblioteca. “Los voluntarios regalaron una de sus semanas de vacaciones para realizar un cambio en la realidad de los niños de Ranguelmo, y muchas personas se involucraron con este proyecto con donaciones de libros, pintura, muebles, materiales y alimentación”, destacó Ignacio Fernando Alegría, agradeciendo toda la entrega y el esfuerzo comprometido.

ES EL FRUTO DE HACER LAS COSAS BIEN.