Alfabetización en Chile: Los beneficios de combatir una realidad invisibilizada

13 de septiembre de 2017

Los primeros beneficios son los humanos personales, íntimamente unidos a la autoestima, la confianza en sí mismo y la autonomía personal.

FOTO ALFABETIZACIÓN

En Chile aún existen alrededor de 500 mil personas que no saben leer ni escribir, según la última encuesta de caracterización socioeconómica (Casen). Y en la Región Metropolitana, con un total de 6.883.563 habitantes, existen 67.495 personas que son analfabetas, según las últimas cifras del INE 2002. ¿Cómo estaremos casi 20 años después?

Cuando se conmemora un nuevo Día Internacional de la Alfabetización, la Unesco la define como un derecho humano, un recurso para la autonomía personal y un factor de desarrollo social y humano; una característica esencial para erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, detener el crecimiento demográfico, instaurar la igualdad entre los sexos y garantizar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia.

Leonardo FernándezPero la alfabetización es mucho más que eso: “va asociada a un amplio conjunto de beneficios. Los primeros son los beneficios humanos personales, íntimamente unidos a la autoestima, la confianza en sí mismo y la autonomía personal. A esto, se une un reforzamiento del compromiso cívico –en actividades sindicales, comunitarias o políticas– que guarda relación con la participación en los programas de alfabetización de adultos”, explica Leonardo Fernández, académico de Pedagogía en Educación Básica de la Universidad San Sebastián.

En este mismo camino, la USS ha realizado desde hace tres años grandes esfuerzos para brindar una instancia de participación en su programa de alfabetización funcional, el cual está ligado a trabajadores de la empresa EULEN y a un número importante de integrantes de la comunidad católica Santos Apóstoles de la comuna de Recoleta.

“Sabemos del escaso tiempo que dedicamos a esta labor –dice el profesor-, pero también somos conscientes de la contribución y beneficios que brinda a todos y cada uno de los adultos que asisten todas las semanas a él”.