Sepa cómo elegir un protector solar sin equivocarse

02 de noviembre de 2017

Las personas que son blancas son más susceptibles a los rayos ultravioleta, pero el daño se produce igual en quienes tienen piel más oscura, a pesar de que manifiesten mayor resistencia.

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Aumentó la temperatura y muchas personas comienzan a preocuparse por la exposición al sol. ¿Qué tipo de bloqueador solar se necesita? ¿Importa el factor que tengan? ¿Con qué frecuencia se usan? o ¿qué pasa con las pieles blancas o morenas? Esas son algunas de las interrogantes que aclara Izaskun Caro, académica de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad San Sebastián.

La académica puntualiza que “los protectores solares tienen un sistema de filtros que ayudan a la piel a hacer frente a la radiación solar, por distintos mecanismos. Algunos impiden el paso de la radiación solar y otros hacen que la energía se disipe y no penetre en la piel de forma tan directa”.

No obstante, la docente señala que “el espectro solar tiene varias fracciones, una de ellas es la UV que se subdivide en tres más:  están los rayos UVA, que no son filtrados por las nubes o los vidrios y que son capaces de llegar a las capas más profundas de la piel. Son responsables en gran parte del envejecimiento precoz y las alergias solares. También se encuentran los rayos UVB, que son los que producen la quemadura solar y llegan a las capas más superiores-superficiales de la piel y finalmente los rayos UVC, que se supone que no llegan a la Tierra, ya que son filtrados por la capa de ozono, cuando está intacta ”.

En ese sentido, Caro aclara que si bien en invierno “uno se quema menos, estos rayos están presentes todo el año y son muy dañinos. Por eso, es que se recomienda el uso de protectores solares en forma permanente, todos los días, incluso cuando llueve”.

Mitos sobre factores 

Respecto a ciertos mitos que existen sobre estos productos, la docente de la USS indica que uno de los más recurrentes son los factores de protección. “Cuando se trata de factores inferiores a 30, existen diferencias importantes, pero entre 30 y 50, la variación de rayos que se filtran es sólo de un 10%. Ahora cuando se trata de factores superiores a  50, no se justifica su uso, porque la cantidad de protección extra que se gana es ínfima y la cantidad de filtros -utilizada para lograr dicho factor- es muy alta, lo que hace que la persona sea más susceptible a sufrir alergias”, afirma Izaskun Caro.

Otro aspecto que recalca, es que las personas que son blancas son más susceptibles a los rayos ultravioleta, pero “el daño se produce igual en quienes tienen piel más oscura, a pesar de que manifiesten mayor resistencia”.

Cuando se trata de los niños, siempre hay que hacer una distinción. Lo primero, es que “los menores de seis meses no  deben usar protectores solares, porque simplemente no deben exponerse directamente a la luz solar o a los rayos solares”.

La académica señala que para niños mayores “se deben usar protectores especiales para evitar cuadros alérgicos. Por eso, existen dos sistemas filtrantes uno que es físico y otro químico. Los últimos tienen partículas más pequeñas y es fácil reconocerlos, porque los niños no quedan como mimos con toda la cara blanca”.

Además precisa que existen dos sistemas filtrantes: uno físico que son partículas minerales muy pequeñas que presentan una barrera similar a una muralla frente a los rayos solares: al ser una barrera física, esta no interacciona con la piel. Por otro lado, existen filtros químicos que disipan la energía de los rayos solares que llegan a la piel, estos filtros interaccionan con varios componentes de la piel. Así, los filtros físicos son de uso preferencial en niños y/o productos destinados a personas con tendencia a presentar alergias.

También es usual que si un bloqueador no se ocupa totalmente se guarde de un año para otro. La químico farmacéutica sostiene que “idealmente se debe utilizar uno por temporada. De hecho, productos que son más caros y que se llaman dermo-cosméticos, normalmente muestran un envase abierto que indica su tiempo de duración, una vez abierto”.

Tips para no equivocarse

La químico farmacéutica entrega algunas recomendaciones para no confundirse y elegir el protector solar que corresponde:

  • A veces que el presupuesto familiar alcanza sólo para comprar un bloqueador grande y en ese caso debiera ser uno de niños, porque los adultos pueden usarlo y no al revés.
  • Si los medios lo permiten, se debe adquirir un protector solar para el cuerpo y otro distinto para la cara. Esto se debe a que cada persona presenta un tipo de piel facial distinto: seco, normal, mixto o graso; cada uno de estos presentan necesidades distintas, por ejemplo, un rostro seco necesita mayor cantidad de componentes grasos, pero una persona con piel grasa y/o acné necesita productos con poca grasa y más fluidos. Además, los protectores faciales ofrecen satisfacer otras necesidades, como por ejemplo, no dejar la cara brillante una vez que se utiliza el producto. Estos poseen características que se denominan matificante, toque seco, entre otras.
  • Quienes tienen piel morena y acné puede utilizar un factor 30 y quedar muy bien protegidos.
  • Para niños, personas con pieles blancas o sensibles, se aconseja un factor 50 o 50+ (que es el más alto por ley)
  • Si uno hace deporte o si los niños van a estar en la piscina o la playa, es preferible buscar uno que sea water proof porque va a resistir mejor el agua y el sudor.
  • El protector debe colocarse 20 minutos antes de la exposición solar, aunque algunas fórmulas en spray tienen una acción más rápida. La aplicación se repite cada dos horas, mientras la persona esté en exposición al sol.
  • Personas que trabajen en exteriores y estén expuestas al sol en forma más prolongada deben usar el protector todos los días y aplicarlo-reaplicarlo- cada dos horas, por el sudor y el roce.
  • En el caso de las mujeres, el protector solar va después del maquillaje.