¿Acidez estomacal? Cuidado con lo que consume

12 de octubre de 2017

Académico de Química y Farmacia advierte que los antiácidos se deben consumir con responsabilidad, porque el estómago puede aumentar la producción de ácido clorhídrico para compensar el que ha sido neutralizado por el medicamento.

antiacido

El exceso de comida y alcohol produce trastornos digestivos, y la acidez estomacal es la predominante. Ello lleva a que el consumo de antiácidos y fármacos como el Omeprazol se incremente en forma alarmante.

Estos medicamentos tienen por finalidad neutralizar el exceso de ácido clorhídrico secretado por el estómago y su uso es muy corriente. De hecho, se pueden comprar sin receta médica y los más utilizados son el bicarbonato de sodio, hidróxido de aluminio, hidróxido de magnesio y carbonato de calcio.

Carlos Meza“De ellos, el más popular debido a su bajo costo y fácil acceso es el bicarbonato de sodio, su acción es rápida y potente, pero su efecto es efímero, por lo cual la persona que lo consume lo hace en forma reiterada”, explica el académico de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad San Sebastián, Carlos Meza.

Al respecto, el docente advierte que su utilización prolongada produce muchos efectos adversos: “uno de ellos es que el estómago puede aumentar la producción de ácido clorhídrico para compensar el que ha sido neutralizado por el antiácido. Esto se conoce como efecto rebote ácido y puede llevar a producir gastritis, reflujo gastroesofágico y úlceras gástricas”.

Además, como este antiácido contiene sodio, “debe ser utilizado con precaución en personas que padezcan hipertensión arterial o problemas renales. Los antiácidos como el hidróxido de aluminio e hidróxido de magnesio son menos potentes que el bicarbonato, pero su acción es más prolongada y producen menos efectos secundarios”, finaliza el profesor Meza.