Resultados del SIMCE mantienen la brecha socioeconómica

20 de mayo de 2015

Por primera vez esta herramienta de medición incluyó indicadores de desarrollo personal y social que influyen en el aprendizaje, cuyos resultados continúan determinados por el nivel de ingresos de los estudiantes.

imagen simce

 

La Agencia de Calidad de Educación dio a conocer las cifras correspondientes a la prueba Simce 2014, que midió a estudiantes de segundo, cuarto y sexto básico, en las áreas de Ciencias, Historia, Matemáticas y Lectura, en más de siete mil 500 establecimientos.

De acuerdo a la entidad, en términos generales los resultados se mantienen estables en todas las áreas durante la última década, aunque destaca que existen 1.050 escuelas que han mejorado sus resultados en Lectura y Matemática. De ellas, el 54% corresponde a establecimientos municipales, el 44% a particulares subvencionados, y el 2% a colegios particulares pagados.

El clima de convivencia escolar es uno de los elementos más decisivos al interior de las escuelas para explicar los resultados del Simce

Una arista a destacar es que en esta medición, por primera vez, se valuaron indicadores de desarrollo personal y social, como el clima de convivencia escolar, la autoestima académica y motivación escolar, la participación y formación ciudadana, y los hábitos de vida saludable, factores que, sumados a las cifras de aprendizaje, aportan para obtener un resultado más integral.

Es así como quedó en evidencia que el clima de convivencia escolar es uno de los elementos más decisivos al interior de las escuelas para explicar los resultados del test, ya que los colegios que tienen buen clima obtienen hasta 42 puntos más que aquellos con un clima complicado.

Las distancias socioeconómicas

Igual que en las evaluaciones anteriores, los resultados mostraron que se mantiene una diferencia significativa según el grupo socioeconómico entre establecimientos de distinta dependencia, por ejemplo, en la prueba para sextos básicos, que arrojó diferencias de hasta 76 puntos en matemática, y de hasta 53 puntos en lenguaje.

El Simce es una herramienta y no un fin en sí mismo”, expresó Carlos Henríquez, secretario ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación.

De acuerdo a la subsecretaria de Educación, Valentina Quiroga, “es increíble la diferencia que existe por nivel socioeconómico. Es, sin lugar a dudas, el desafío más relevante que tiene hoy nuestro país”.

Por su parte, el secretario ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Carlos Henríquez, puntualizó que si bien los resultados del Simce son importantes, porque entregan información acerca de cuánto están aprendiendo los alumnos en las asignaturas que se evalúan, no son suficientes para dar cuenta de la calidad de la educación que están recibiendo. “El Simce es una herramienta y no un fin en sí mismo”, expresó Henríquez.

Rector Hugo Lavados_2En este sentido, el rector de la Universidad San Sebastián, Hugo Lavados, expresó que “la desigualdad es un círculo vicioso en las familias, un fenómeno con múltiples aristas, como lo demuestran los resultados del Simce, que dependen del nivel socioeconómico. Un 40% de los niños no alcanza a completar los requerimientos mínimos de las competencias en Lenguaje y Matemática, lo que implica una alta probabilidad de que no accedan al ciclo completo de educación media o superior”.

Geraldine Jara

En cuanto a las críticas hacia este sistema, que señalan que estigmatiza a los establecimientos y los presiona a obtener buenos resultados dentro del ranking de colegios, la vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad San Sebastián, Geraldine Jara, afirma que la necesidad de hacer estudios es indiscutible.

“Las mediciones no son nocivas en sí mismas, pero sí lo es el mal uso de esa información, en manos de quién está y con qué fines se utiliza. Si queremos abordar la calidad educativa, el Simce debiese orientar la profundización de los elementos que deben ser abordados desde las interacciones pedagógicas entre educadores y alumnos que se dan en la sala de clase. Por eso, se debe repensar el uso de las mediciones y el cómo aportan en los temas relevantes que podrían hacer a una escuela realmente elegible”, sostuvo la académica USS.

Giorgia Pagani
Prensa USS