Jóvenes se ponen en el lugar de una persona con discapacidad visual y son guiados por mediadores ciegos

11 de agosto de 2017

Actividad forma parte del programa HAPTO donde participaron más de 500 estudiantes de la U. San Sebastián y de colegios públicos. Experiencia fue recogida en el documental que será presentado el 17 de agosto en el Centro Cultural Gabriela Mistral, en Santiago. 

 

“Teniendo la facultad de ver, un día cierro los ojos y comienzo a caminar como si hubiera perdido la vista. Todo cambia. De partida no puedo seguir el paso, pierdo el control, el sentido del equilibrio y la orientación, uno no sabe hacia dónde dirigirse. De manera inconsciente se pide ayuda a las manos y a otros sentidos que hasta ahora parecían imperceptibles, como el oído y el olfato. Pero no es tan fácil. Es como volver a nacer y tener que aprender a vivir en un mundo nuevo…”

Esta experiencia es una de las tantas recogidas en el programa “Hapto, ver y sentir”, que vivieron más de 500 jóvenes del país, a través de este proyecto impulsado por la Universidad San Sebastián, el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), la Fundación Ronda y financiado por el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), que fueron registradas en el documental “Hapto, ver y sentir”, que será exhibido el 17 de agosto a las 18.40 horas en el GAM, en Santiago.

Se trata de una intervención en la que quienes participan son sometidos a una experiencia en la que simulan la pérdida de la visión y son guiados por mediadores culturales con discapacidad visual, quienes los ayudan a desplazarse por distintos lugares, recurriendo a la textura del suelo, sonidos y el tacto de objetos, donde además les enseñan a expresarse corporalmente, decodificar mensajes, a reconocer y comprender las señales habilitadas en las grandes ciudades para las personas con alguna discapacidad.

La directora de Bienestar de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la U. San Sebastián, Kerima Carmi, destacó que “es una buena instancia para nuestros estudiantes empaticen con la discapacidad, y de ir poco a poco generando una cultura inclusiva dentro de nuestra comunidad universitaria. Apostamos que esta experiencia ayude a generar la concientización necesaria para impulsar cambios en la manera de pensar y de abordar a las personas con discapacidad”.

Por su parte, el director nacional del Senadis, Daniel Concha Gamboa, valoró la iniciativa del programa “Hapto, ver y sentir”, por contribuir al proceso de la inclusión desde lo vivencial y buscar los espacios culturales y formativos para promover los derechos de las personas con discapacidad, junto a la importancia del acceso a la información y al fomento de entornos públicos accesibles e inclusivos para todos.

La intervención se realizó en las diferentes sedes de la U. San Sebastián en Santiago, Concepción, Valdivia y De la Patagonia [Puerto Montt], donde participaron estudiantes de distintas carreras de la USS, y además se invitó a alumnos de enseñanza media de algunos colegios de cada región.

“Ver estos temas en la teoría, es muy distinto a poder vivirlos. Siento que ahora me puedo poner de mejor forma en el lugar de quienes tienen alguna discapacidad y entender cómo puedo ayudarlos. Es algo fundamental, sobretodo en mi formación profesional”, indicó María José Sabando, estudiante de Educación Parvularia de la USS.

Renato Cornejo, mediador artístico cultural de GAM, explicó que “nos interesa probar y mostrar esta metodología, ya que es una buena forma de promover los derechos de las personas en situación de discapacidad; más aún si son precisamente ellos, los que lideran el proceso Hapto”.

Por su parte, Diana Camacho, una de las mediadoras con discapacidad visual del programa, indicó que “nosotros, para lograr un cambio, decidimos exponernos, mostrar lo que nos ocurre y la manera en que lo enfrentamos. No podemos aislarnos y una buena forma de generar una educación distinta tendiente a la inclusión es de esta forma. Todos somos distintos y todos tenemos el mismo derecho de participar en la sociedad”.

María José Escudero, Directora de Fundación Ronda, comentó que “es un orgullo y nos pone muy felices ser parte y colaborar con iniciativas como esta, donde se tiene como finalidad enseñar y visibilizar en la sociedad los derechos y deberes de las personas en situación de discapacidad, para lograr de esta forma nuestro objetivo como fundación que es la real inclusión socio laboral de esta comunidad y tantas otras que se encuentran con barreras de acceso frente a nuestra sociedad”.