Campus Bellavista cuenta con Biblioteca Inclusiva

12 de agosto de 2019

Adecuaciones de infraestructura y salas con cumplimiento de normas y equipos accesibles, son algunas de las mejoras realizadas en Biblioteca del campus Bellavista de Sede Santiago.

La Biblioteca del Campus Bellavista, pertenece a la Red de Bibliotecas de la Universidad San Sebastián, y forma parte desde hace unos meses de la Mesa de Inclusión de la USS que funciona en las cuatro sedes de la Institución.

Claudia Aranda, jefe de Biblioteca de Campus Bellavista, comenta que, debido a la participación en el Comité de Inclusión sede Santiago, empezaron a informarse e investigar sobre Bibliotecas inclusivas y cómo caminar en esa dirección. Visitaron otras Bibliotecas, asistieron a seminarios, aprendieron de otras realidades y consiguieron material, desde donde sacaron las mejores ideas que eran compatibles de hacer con los recursos disponibles que tenían como área y hacer más accesible Biblioteca para personas con alguna discapacidad.

Con la ayuda de la Dirección General de Campus Bellavista, comenzaron el proyecto de remodelación y lo primero que se realizó fue sectorizar con números grandes los servicios: préstamo, devolución, etc. De esta manera, se hace más fácil la identificación para estudiantes y funcionarios que presenten algún tipo de discapacidad visual.

Luego se mejoró la infraestructura, haciéndola accesible para estudiantes que tuvieran algún grado de dificultad en la movilidad. Se trasladó al primer piso computadores, se instaló una impresora de COPLAN inclusiva, se adecuaron los mesones de atención y, gracias al fondo de Senadis que se adjudicó la USS, se pudo adquirir algunas ayudas técnicas y remodelar una sala de estudios cumpliendo con las medidas y estándares acordes a personas con movilidad reducida.

Todo este proceso fue fácil, ya que contamos con el apoyo de la Vicerrectoría de Sede Santiago, Dirección General de Campus, Servicios Generales, Infraestructura y la Universidad. Es verdad que aún nos falta mucho camino por recorrer, por ejemplo, poder tener bibliografía para personas con discapacidad visual, pero nosotros estamos preparados para enfrentar este desafío. Lo bueno de esto es que es un proyecto colaborativo. Si bien, uno no los conoce tan en profundidad, se puede ir averiguando, leyendo, viendo la experiencia que han tenido otras Bibliotecas y, así caminar hacia la inclusión que esperamos entregarles a nuestros estudiantes”, señala Claudia Aranda.

ES EL FRUTO DE HACER LAS COSAS BIEN