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Concepción, 4 de junio
Está en tercer año de Ingeniería Comercial en la Universidad San Sebastián (Sede Concepción). Pero tiene una veta oculta: Ian Donoso Llanos, un estudiante como cualquiera, es un respetado editor de Google, una de las firmas mundiales (si no, la más) prestigiosas en buscadores en todo el planeta.
Reside en Penco, pero cuenta con dominios y servidores adquiridos en Estados Unidos, Inglaterra, Australia, Argentina, Perú, México y por supuesto, Chile. Ian Donoso es, a todas luces, un “joven de exportación”.
Se inició en el mundo de la computación muy niño. “Mientras todos jugaban en los computadores, yo me aburría y me ponía a chatear. Pero no con amigos, sino con otros usuarios de mi interés. Pensé que esto no sólo era entretenido, y que se podía ganar plata empleando Internet. No me equivoqué”, cuenta.
Lo primero que hizo, con éxito, fue importar artículos de China. Un amigo suyo, propietario de una discoteque, necesitaba “cabezas robotizadas”, que en Chile han de costar más de un millón de pesos pero que, en el extranjero, valen mucho menos. “Hicimos el negocio; se demoró como un mes el pedido, pero llegó. Ahí me decidí a hacer cosas por Internet ya pensando en una remuneración”, explica Donoso. Entre esas “cosas” estuvo el importar MP4… y todo sólo con el empleo de un inglés básico.
A ello se suma la oferta de un profesor de la Universidad San Sebastián, quien le propuso participar de una empresa de posicionamiento de productos en Internet (es decir, que una marca o persona aparezca en el número uno de opciones en los buscadores de la red). Trabajó el 2008 en América Internet. Se inició en dos empresas de prestigio, la alemana Zenox y la española Impresiones WEB. Pero las encontró “muy cerradas”. “Esas empresas se orientan a un público muy cerrado. En cambio, Google el planetaria”, afirma.
De un notebook a todo el mundo El primer acercamiento con Google fue a través de Google AdSense y Adwords. “El procedimiento es el siguiente: ellos pagan por cada clickeo. Eso es poco. Así es que compré dominios y servidores en otros países, y así trabajo con más posibilidades. Creo páginas en blanco sin mucho atractivo, pero que están súper bien posicionadas con publicidad”, cuenta Ian Donoso, quien entre sus logros, cuenta con el mérito de formar parte de los 50 Jóvenes Líderes, 2008, seleccionados por Diario El Sur de Concepción. Los contenidos publicitarios que Ian trabaja son todos impuestos por Google.
“Este trabajo no es mucha ciencia. Un amigo me dijo que `era trampa´. Pero yo defiendo con que no es trampa, es una estrategia de marketing distinta”. De hecho, este alumno de la USS cree que no se necesitan muchos conocimientos informáticos, sino otra cosa: dinamismo en la estrategia. “No es una estructura; a veces me sirven ciertos colores o recursos para que las personas accedan a los banner. En otros casos, otros diseños”, señala el Sebastiano, quien además se dedica no sólo a configurar, sino que al diseño de sus mensajes.
El programa AdSense “no es tan complicado”, afirma Donoso. “Tienes una inscripción normal, no cara, un costo de operación más que económico si te dedicas bien al negocio. El tema es que la tecnología de Google es tan amplia y universal que se dan cuenta cuando haces trampa”, advierte. Pero, ¿cómo podrían descubrir que es la misma persona la que hace los “click”? “¡Claro que descubren si haces trampa! Y lo que es peor, te eliminan del sistema y pierdes. Yo, de verdad, prefiero no hacer trampa, porque está mal y porque prefiero atacar el negocio con estrategia en vez de pillerías, además de cuidar mi prestigio”, admite Ian Donoso, quien es uno de los chilenos más confiables en el negocio de Google en Latinoamérica.
El día 25 de cada mes, el alumno de Ingeniería Comercial recibe un depósito por Western Union. “Es harta plata, si piensas que no tienes que dedicarte todo el día o todos los días a trabajar. Igual tienes que estar pendiente de tu gestión”, afirma. A modo de anécdota, cuando comenzó a recibir sus primeros cheques, los papás de Ian tenían algunas aprehensiones de dónde se estaba metiendo el hijo, ya que recibía dinero de otros países, algunos, muy lejanos…. Hoy prefiere que le depositen ante los cheques. “Es mucho lío, además sales perdiendo con las variaciones del dólar, una lata”.
El negocio en México es ciento por ciento dedicado al turismo. En el resto del mundo la cosa varía. De hecho, como excentricidad, Ian Donoso está trabajando con un dibujante chileno, Álvaro Arce, quien realizó su carrera en Hollywood junto a los grandes Hanna Barbera y Chuck Jones. “Es uno de los pocos chilenos que vota en la elección de los Óscar”, cuenta el joven. “Me dediqué a subir un blog de él, muy sencillo, con la biografía que él me envío, de modo que se posicionara en el número uno de la WEB. Y así fue. Esas son algunas de las cosas raras que se pueden hacer en este trabajo”, afirma Ian Donoso quien, como hobby, se dedica en su tiempo libre a las inversiones y a jugar con la bolsa de comercio. “Agradezco un montón a mi banco, porque gracias a él puedo hacer todas estas cosas locas…” puntualiza este inquieto alumno “de exportación”.
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Ian Donoso Llanos: su inquietud le llevó más allá de las fronteras y hoy realiza negocios con distintos puntos del planeta.
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